Eso es un tema interesante, ¿verdad? Me parece que el petróleo sigue siendo una especie de bien más versátil, no solo porque es fundamental para nuestra economía, sino también porque nos hace reflexionar sobre nuestras prioridades. Estoy seguro de que los precios pueden volverse locos en unos minutos, pero eso también significa que hay oportunidades como nunca antes.
Me parece genial que estén trabajando en el gas licuado de esquisto, no solo es más sostenible, sino que también puede ser una forma más segura de transportar energía. Y a los inversores les gusta jugar con la oferta y la demanda, ¿quién lo va a parar? Pero en serio, creo que hay una oportunidad ahí para reducir nuestra dependencia del petróleo y buscar soluciones más limpias para nuestro futuro.