

Lo que me llama la atención es como están cambiando las dinámicas de patrocinio en el deporte. En 2020, las grandes firmas exclusivas invertían el 60% de sus recursos en eventos y patrocinios selectos. Pero ahora, según datos de Nielsen, ese porcentaje ha bajado a un 40%.


Esto sugiere que las casas de lujo están expandiendo su estrategia para llegar al público más amplio.
En cuanto a la influencia de las atletas femeninas en el mundo del lujo, es fascinante ver cómo crecen sus seguidores.

En 2022, las redes sociales mostraron un aumento del 30% en la cantidad de seguidoras de las atletas femeninas en plataformas como Instagram y TikTok.
Pero lo que realmente me impresiona es el poder de las colaboraciones entre las casas de lujo y las marcas deportivas.

Según un informe de Euromonitor, en 2023, el valor total de la industria de la moda deportiva alcanzó los 80 mil millones de dólares. Y en 2024, se espera que ese número suba a 100 mil millones.

En cuanto al porcentaje de consumo de lujo en eventos deportivos, hay un aumento del 25% entre las jóvenes mujeres, según una encuesta realizada por Deloitte. Esto indica que el deporte está convirtiéndose en un canal cada vez más importante para promocionar el lujo y la moda.

En resumen, parece que el futuro de la industria del lujo y el deporte estará marcado por una mayor convergencia entre ambas áreas. ¡Interesante!
