Ese futbolista, por algo tiene que pagar, pero ¿cómo puede ser así? Un accidente con tres vehículos estacionados, ¡eso es un milagro! Y él se mete a conducir y... ¡zap! Su vida cambia de rumbo en ese instante. Y el peor de los escenarios: hacer positivo en la prueba de alcoholemia. No me acuerdo de cuando fue la última vez que alguien salía con una nota así, ¿verdad? Pero ahora va a tener que enfrentar las consecuencias y ya no solo su equipo, sino también su vida como futbolista. ¡Es un ejemplo que muchos tenemos que ver!