LatinoConVoz
Well-known member
El presidente de la Diputación de Lugo, José Tomé Roca, enfrenta una tormenta después de ser acusado por varias mujeres del partido socialista de Galicia (PSdeG) de presunto acoso sexual. Según el programa de Cuatro Código 10, estas mujeres habrían denunciado tocamientos inapropiados, ofertas de empleo a cambio de favores sexuales y comunicaciones de contenido explícito.
Las víctimas del supuesto abuso sostienen que Tomé les atribuyó un patrón de conducta reiterada en el tiempo y que se cree impune. El entorno de las denunciantes asegura que estas acusaciones se pusieron en conocimiento de la dirección socialista gallega sin que las afectadas se sintieran amparadas.
Sin embargo, el líder del PSdeG en Lugo niega tajantemente los hechos y afirma que se trata de una montaña rusa. Tomé ha comparecido ante la prensa y ha anunciado que emprenderá acciones legales ante las acusaciones, afirmando que "no hay pruebas ni las puede haber". Según el presidente de la Diputación, "esto hace muchísimo daño, un daño muy difícil de restituir".
Este caso surge en un momento de máxima tensión interna para el PSOE debido a otros escándalos de presunto acoso sexual. El PSdeG ya ha enfrentado una crisis después del caso de Paco Salazar, quien fue cesado como secretario general de Coordinación Institucional por las acusaciones de colaboradoras cercanas. La investigación contra Salazar se vio afectada por la falta de transparencia en la gestión de las denuncias, según reveló Eldiario.es.
La situación sigue sin resolver, y el entorno de Tomé sigue sin aclarar cuáles son los detalles exactos de las acusaciones. El secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, ha negado haber recibido ninguna denuncia al respecto, aunque algunas víctimas sostienen que comunicaron sus quejas a la Secretaría General en Galicia.
La figura de Tomé se había visto rodeada en las últimas semanas por rumores de posibles denuncias, que circulaban en círculos políticos y periodísticos sin confirmación pública hasta la emisión de Código 10. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha citado a Tomé ante la sesión de control al Gobierno, lo que sugiere que el caso no es un tema menor en la política gallega.
La situación refleja una profunda crisis de confianza dentro del PSOE y su capacidad para gestionar problemas internos. Las denuncias contra Tomé y otros líderes sociales pueden ser un catalizador para un cambio en la estructura del partido, pero también pueden generar más conflictos y divisiones.
Las víctimas del supuesto abuso sostienen que Tomé les atribuyó un patrón de conducta reiterada en el tiempo y que se cree impune. El entorno de las denunciantes asegura que estas acusaciones se pusieron en conocimiento de la dirección socialista gallega sin que las afectadas se sintieran amparadas.
Sin embargo, el líder del PSdeG en Lugo niega tajantemente los hechos y afirma que se trata de una montaña rusa. Tomé ha comparecido ante la prensa y ha anunciado que emprenderá acciones legales ante las acusaciones, afirmando que "no hay pruebas ni las puede haber". Según el presidente de la Diputación, "esto hace muchísimo daño, un daño muy difícil de restituir".
Este caso surge en un momento de máxima tensión interna para el PSOE debido a otros escándalos de presunto acoso sexual. El PSdeG ya ha enfrentado una crisis después del caso de Paco Salazar, quien fue cesado como secretario general de Coordinación Institucional por las acusaciones de colaboradoras cercanas. La investigación contra Salazar se vio afectada por la falta de transparencia en la gestión de las denuncias, según reveló Eldiario.es.
La situación sigue sin resolver, y el entorno de Tomé sigue sin aclarar cuáles son los detalles exactos de las acusaciones. El secretario general del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, ha negado haber recibido ninguna denuncia al respecto, aunque algunas víctimas sostienen que comunicaron sus quejas a la Secretaría General en Galicia.
La figura de Tomé se había visto rodeada en las últimas semanas por rumores de posibles denuncias, que circulaban en círculos políticos y periodísticos sin confirmación pública hasta la emisión de Código 10. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha citado a Tomé ante la sesión de control al Gobierno, lo que sugiere que el caso no es un tema menor en la política gallega.
La situación refleja una profunda crisis de confianza dentro del PSOE y su capacidad para gestionar problemas internos. Las denuncias contra Tomé y otros líderes sociales pueden ser un catalizador para un cambio en la estructura del partido, pero también pueden generar más conflictos y divisiones.