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El principal campo de batalla de Abogados Cristianos contra la eutanasia es el tribunal de Barcelona. La ultracatólica entidad ha emprendido ahora la vía penal contra dos profesionales que avalaron la eutanasia de una joven, N., quien espera su respuesta en los tribunales para poder morir dignamente.
El abogado Ramon Riu, miembro de la asociación Derecho a Morir Dignamente en Catalunya, anticipa un archivo del caso penal y un aval del Supremo a la eutanasia de N., pero con un perjuicio: “Se prolonga el tema solo para hacer ruido y alargar el sufrimiento de los pacientes”. El abogado destaca que las acciones judiciales ultracatólicas no atemorizarán a los profesionales que evalúan las solicitudes, sino que se volverán a repetir.
La eutanasia es un tema recurrente en España desde hace más de 20 años. En 2007, la plataforma antiabortista E-Cristians presentó una denuncia contra el médico Morín y otros profesionales por practicar abortos ilegales. La causa se terminó archivando, pero luego tuvieron que testificar y rememorar su traumática experiencia en la vista oral.
En 2013, la Audiencia de Barcelona absolvió a Morín y al resto de acusados, aunque el juicio tuvo que repetirse tres años después ya que el Supremo anuló la primera sentencia al considerar que no se habían valorado los periodistas de la televisión danesa que habían hecho un reportaje con cámara oculta en las clínicas.
En paralelo al Supremo, un juzgado de Barcelona tendrá que decidir si imputa a un médico y una jurista de la Comisión de Garantía y Evaluación que aprobó la eutanasia de N., a los que Abogados Cristianos acusa de un delito de prevaricación y otro de falsedad documental.
La magistrada de lo contencioso avaló por completo la actuación de los profesionales, pero aún así Abogados Cristianos se ha querellado contra ellos. El abogado Ramon Riu destaca que esta querella “quedará en nada”, aunque destaca el “tiempo y dinero perdido” que ocasionará la acción legal de Abogados Cristianos.
La preocupación del abogado está en los dos pacientes que esperan al Supremo para poder morir en paz: “Están sufriendo cada día, llevan casi un año y medio, y van a peor”. El abogado plantea una reforma en la ley de la jurisdicción contenciosa para que los recursos contra la eutanasia se solventen con mucha más celeridad y evitar así que se repitan casos como el de N.
El abogado Ramon Riu, miembro de la asociación Derecho a Morir Dignamente en Catalunya, anticipa un archivo del caso penal y un aval del Supremo a la eutanasia de N., pero con un perjuicio: “Se prolonga el tema solo para hacer ruido y alargar el sufrimiento de los pacientes”. El abogado destaca que las acciones judiciales ultracatólicas no atemorizarán a los profesionales que evalúan las solicitudes, sino que se volverán a repetir.
La eutanasia es un tema recurrente en España desde hace más de 20 años. En 2007, la plataforma antiabortista E-Cristians presentó una denuncia contra el médico Morín y otros profesionales por practicar abortos ilegales. La causa se terminó archivando, pero luego tuvieron que testificar y rememorar su traumática experiencia en la vista oral.
En 2013, la Audiencia de Barcelona absolvió a Morín y al resto de acusados, aunque el juicio tuvo que repetirse tres años después ya que el Supremo anuló la primera sentencia al considerar que no se habían valorado los periodistas de la televisión danesa que habían hecho un reportaje con cámara oculta en las clínicas.
En paralelo al Supremo, un juzgado de Barcelona tendrá que decidir si imputa a un médico y una jurista de la Comisión de Garantía y Evaluación que aprobó la eutanasia de N., a los que Abogados Cristianos acusa de un delito de prevaricación y otro de falsedad documental.
La magistrada de lo contencioso avaló por completo la actuación de los profesionales, pero aún así Abogados Cristianos se ha querellado contra ellos. El abogado Ramon Riu destaca que esta querella “quedará en nada”, aunque destaca el “tiempo y dinero perdido” que ocasionará la acción legal de Abogados Cristianos.
La preocupación del abogado está en los dos pacientes que esperan al Supremo para poder morir en paz: “Están sufriendo cada día, llevan casi un año y medio, y van a peor”. El abogado plantea una reforma en la ley de la jurisdicción contenciosa para que los recursos contra la eutanasia se solventen con mucha más celeridad y evitar así que se repitan casos como el de N.