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En Costa de Marfil, un pueblo hace la transición hacia el turismo sostenible. La historia de Nero Mer, una pequeña aldea cuyos habitantes decidieron dejar de consumir mono y convertirse en una fuente de ingresos para sus comunidades.
El modelo se basa en la preservación del medio ambiente y en la creación de un circuito turístico que permita a los visitantes conocer las costumbres tradicionales de la comunidad. El guía turístico León Djirobo, junto con su equipo, ofrece semillas de cola, picante y licor de caña de azúcar a los monos, mientras que los turistas se acercan para conocerlos más de cerca.
La prohibición del consumo de mono y la implementación de un modelo turístico comunitario han tenido un impacto significativo en el pueblo. El desarrollo económico ha mejorado la calidad de vida de sus habitantes, con acceso a electricidad, agua potable y educación. La comunidad también se ha vuelto más consciente del valor de la conservación del medio ambiente.
El fundador de una ONG local, José María Gómez Peñate, coincide en que las iniciativas comunitarias son clave para la conservación del medio ambiente. "Las convicciones por sí solas no basta", asegura. La conservación solo funciona si genera beneficios económicos para las comunidades.
El modelo de turismo sostenible impuesto por Nero Mer busca contrarrestar los desafíos climáticos globales. El objetivo es preservar el medio ambiente a través de las poblaciones locales y convertir a Grand-Béreby en la primera capital ecológica de Costa de Marfil.
La transición ha sido exitosa, con una ausencia de basura en las callejuelas y un cuidado por parte de los habitantes de sus árboles y plantas. Al comer bananas de las manos de sus antiguos depredadores, los primates ahora les aportan sustento y mayor bienestar.
En resumen, el modelo de turismo sostenible en Nero Mer ha tenido un impacto positivo en la comunidad y en el medio ambiente. La preservación del medio ambiente y la creación de un circuito turístico que beneficie a las comunidades locales son clave para su éxito.
El modelo se basa en la preservación del medio ambiente y en la creación de un circuito turístico que permita a los visitantes conocer las costumbres tradicionales de la comunidad. El guía turístico León Djirobo, junto con su equipo, ofrece semillas de cola, picante y licor de caña de azúcar a los monos, mientras que los turistas se acercan para conocerlos más de cerca.
La prohibición del consumo de mono y la implementación de un modelo turístico comunitario han tenido un impacto significativo en el pueblo. El desarrollo económico ha mejorado la calidad de vida de sus habitantes, con acceso a electricidad, agua potable y educación. La comunidad también se ha vuelto más consciente del valor de la conservación del medio ambiente.
El fundador de una ONG local, José María Gómez Peñate, coincide en que las iniciativas comunitarias son clave para la conservación del medio ambiente. "Las convicciones por sí solas no basta", asegura. La conservación solo funciona si genera beneficios económicos para las comunidades.
El modelo de turismo sostenible impuesto por Nero Mer busca contrarrestar los desafíos climáticos globales. El objetivo es preservar el medio ambiente a través de las poblaciones locales y convertir a Grand-Béreby en la primera capital ecológica de Costa de Marfil.
La transición ha sido exitosa, con una ausencia de basura en las callejuelas y un cuidado por parte de los habitantes de sus árboles y plantas. Al comer bananas de las manos de sus antiguos depredadores, los primates ahora les aportan sustento y mayor bienestar.
En resumen, el modelo de turismo sostenible en Nero Mer ha tenido un impacto positivo en la comunidad y en el medio ambiente. La preservación del medio ambiente y la creación de un circuito turístico que beneficie a las comunidades locales son clave para su éxito.