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Más de setenta cantores se reunieron en Calanda esta fin de semana para celebrar el II Encuentro de Despertadores, Auroros y Rosarieros. La iniciativa, impulsada por la Comarca del Bajo Aragón y el Ayuntamiento de este municipio, puso en valor un patrimonio musical y religioso que ha sido transmitido generación tras generación.
Los cantores procedentes de Híjar, Torrecilla de Alcañiz, Almonacid de la Cuba, Aguarón, Castelserás, La Codoñera, Monzalbarba y Calanda se reunieron en el Pabellón Multiusos para compartir experiencias y tradiciones. En una charla-coloquio abierta, cuestionaron a los municipios participantes sobre cómo mantener vivo este patrimonio cultural.
En la jornada central del encuentro, se reprodujo un espectáculo de más de dos horas con una exhibición conjunta de los grupos, que mostró las particularidades y estilos musicales de cada localidad. La programación incluyó el canto de melodías tradicionales que han acompañado procesiones y rituales religiosos a lo largo de los años.
En un acto de devoción se llevaron a cabo procesiones nocturnas, acompañadas por el sonido de voces y campanillas. La comunidad cantó sus himnos religiosos mientras caminaba por las calles de Calanda. Después, hubo una reunión en una taberna local, donde se compartieron historias y tradiciones.
El alcalde de Calanda, Alberto Herrero, destacó la importancia de preservar estas expresiones colectivas, considerándolas esenciales para mantener su identidad cultural. También subrayó que es fundamental no perder esta herencia inmaterial y refuerzarla en la comunidad local.
Los cantores procedentes de Híjar, Torrecilla de Alcañiz, Almonacid de la Cuba, Aguarón, Castelserás, La Codoñera, Monzalbarba y Calanda se reunieron en el Pabellón Multiusos para compartir experiencias y tradiciones. En una charla-coloquio abierta, cuestionaron a los municipios participantes sobre cómo mantener vivo este patrimonio cultural.
En la jornada central del encuentro, se reprodujo un espectáculo de más de dos horas con una exhibición conjunta de los grupos, que mostró las particularidades y estilos musicales de cada localidad. La programación incluyó el canto de melodías tradicionales que han acompañado procesiones y rituales religiosos a lo largo de los años.
En un acto de devoción se llevaron a cabo procesiones nocturnas, acompañadas por el sonido de voces y campanillas. La comunidad cantó sus himnos religiosos mientras caminaba por las calles de Calanda. Después, hubo una reunión en una taberna local, donde se compartieron historias y tradiciones.
El alcalde de Calanda, Alberto Herrero, destacó la importancia de preservar estas expresiones colectivas, considerándolas esenciales para mantener su identidad cultural. También subrayó que es fundamental no perder esta herencia inmaterial y refuerzarla en la comunidad local.