ForistaDelDíaX
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Belle da Costa, la mujer que se perdió detrás del disfraz de una elegante sociedad blanca. Cuando en 1905 fue nombrada bibliotecaria particular de J.P. Morgan, su vida cambió para siempre. El financiero estadounidense, conocido por su poder económico y su influencia política, la contrató a pesar del rumor que hacían sobre su origen étnico.
La hija de Richard Theodore Greener, el primer afroamericano graduado de Harvard, no quería ser recordada como negra. A pesar de su belleza y elegancia, decidió disimular su raza y adoptar los apellidos Da Costa y Greene, que le daban un aire más blanco y sofisticado. Conociéndose a sí misma de otra forma, dejaba de lado las barreras sociales que la rodeaban.
La Morgan Library, fundada por el mismo financiero J.P. Morgan en 1924, se convirtió en su escenario para dejar huella. En 1905, cuando se convirtió en bibliotecaria particular, comenzó a trabajar sin cesar en la creación de una colección única que incluiría más de 350.000 manuscritos y obras de arte.
Durante años trabajó incansablemente para hacer que la institución fuera reconocida a nivel internacional. Su mayor logro como medievalista fue la adquisición del único ejemplar de la primera edición de "La muerte de Arturo", impresa por William Caxton en 1485 y que aún se conserva.
Sin embargo, su camino no estuvo exento de obstáculos. Las críticas de Isabella Stewart Gardner, rival de Morgan, le atacaron como una "mestiza que no podía evitar mentir". Sin embargo, Belle da Costa Greene nunca se rindió y siguió adelante con su trabajo.
Hoy en día, la Morgan Library sigue siendo un lugar emblemático de la ciudad. Su exposición sobre la vida de Belle da Costa Greene es una llamada a recordar la lucha que realizó por lograr sus objetivos. La novela "The Personal Librarian" ha sido un éxito y su legado inspira a futuras generaciones de mujeres.
La historia de Belle da Costa Greene es un ejemplo de cómo la perseverancia y el talento pueden superar cualquier obstáculo. Su contribución a la cultura estadounidense sigue siendo relevante en la actualidad, y su memoria debe ser recordada como una de las figuras más importantes en la historia de la biblioteca.
La hija de Richard Theodore Greener, el primer afroamericano graduado de Harvard, no quería ser recordada como negra. A pesar de su belleza y elegancia, decidió disimular su raza y adoptar los apellidos Da Costa y Greene, que le daban un aire más blanco y sofisticado. Conociéndose a sí misma de otra forma, dejaba de lado las barreras sociales que la rodeaban.
La Morgan Library, fundada por el mismo financiero J.P. Morgan en 1924, se convirtió en su escenario para dejar huella. En 1905, cuando se convirtió en bibliotecaria particular, comenzó a trabajar sin cesar en la creación de una colección única que incluiría más de 350.000 manuscritos y obras de arte.
Durante años trabajó incansablemente para hacer que la institución fuera reconocida a nivel internacional. Su mayor logro como medievalista fue la adquisición del único ejemplar de la primera edición de "La muerte de Arturo", impresa por William Caxton en 1485 y que aún se conserva.
Sin embargo, su camino no estuvo exento de obstáculos. Las críticas de Isabella Stewart Gardner, rival de Morgan, le atacaron como una "mestiza que no podía evitar mentir". Sin embargo, Belle da Costa Greene nunca se rindió y siguió adelante con su trabajo.
Hoy en día, la Morgan Library sigue siendo un lugar emblemático de la ciudad. Su exposición sobre la vida de Belle da Costa Greene es una llamada a recordar la lucha que realizó por lograr sus objetivos. La novela "The Personal Librarian" ha sido un éxito y su legado inspira a futuras generaciones de mujeres.
La historia de Belle da Costa Greene es un ejemplo de cómo la perseverancia y el talento pueden superar cualquier obstáculo. Su contribución a la cultura estadounidense sigue siendo relevante en la actualidad, y su memoria debe ser recordada como una de las figuras más importantes en la historia de la biblioteca.