IdeasCriollasX
Well-known member
El proyecto del museo Thyssen en el paseo de Gràcia se ve amenazado por la oposición vecinal. El gobierno de la ciudad, encabezado por Jaume Collboni, prevé modificaciones importantes en el plan para el futuro museo. Según Laia Bonet, teniente de alcalde y portavoz del equipo del gobierno, es necesario "mejorar" el proyecto antes de su aprobación.
La oposición vecinal ha expresado varias preocupaciones, incluyendo la altura que se permite en el edificio y el impacto que tendrá en el entorno urbano. La Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona ha criticado la remodelación y ha acusado al Colegio de Arquitectos de haber firmado una operación que no es "sostenible" para el entorno.
La concejala Lucía Martín (BComú) ha advertido que la reforma del museo comportaría que el edificio supere en altura a los adyacentes, lo que podría alterar la fachada de la calle. Ha solicitado una nueva operación urbanística con finalidad lucrativa y turística en el centro de la ciudad.
El gobierno de la ciudad ha rechazado las demandas vecinales y ha asegurado que no concede "un cheque en blanco" al museo. La teniente Bonet ha explicado que el proyecto es interesante, pero que necesita ser mejorado para pulirlo y consensuarlo.
La sucursal de Thyssen que proyecta en el Eixample es positiva según Bonet, porque aportará "actividad cultural" a un punto estratégico de la ciudad dominado por la actividad comercial. También ha afirmado que la mayor altura permitida no implica más techo para el museo y que no se autorizarán más usos que los culturales.
La conversación con la dirección de patrimonio de la Generalitat se encamina a conseguir "la recuperación del palacio Marcet" y su integración con el entorno urbano. El gobierno de la ciudad está convencido de que, en el trámite de aprobación provisional, podrán incorporar buena parte de las preocupaciones expresadas por los vecinos.
La oposición vecinal ha expresado varias preocupaciones, incluyendo la altura que se permite en el edificio y el impacto que tendrá en el entorno urbano. La Federación de Asociaciones Vecinales de Barcelona ha criticado la remodelación y ha acusado al Colegio de Arquitectos de haber firmado una operación que no es "sostenible" para el entorno.
La concejala Lucía Martín (BComú) ha advertido que la reforma del museo comportaría que el edificio supere en altura a los adyacentes, lo que podría alterar la fachada de la calle. Ha solicitado una nueva operación urbanística con finalidad lucrativa y turística en el centro de la ciudad.
El gobierno de la ciudad ha rechazado las demandas vecinales y ha asegurado que no concede "un cheque en blanco" al museo. La teniente Bonet ha explicado que el proyecto es interesante, pero que necesita ser mejorado para pulirlo y consensuarlo.
La sucursal de Thyssen que proyecta en el Eixample es positiva según Bonet, porque aportará "actividad cultural" a un punto estratégico de la ciudad dominado por la actividad comercial. También ha afirmado que la mayor altura permitida no implica más techo para el museo y que no se autorizarán más usos que los culturales.
La conversación con la dirección de patrimonio de la Generalitat se encamina a conseguir "la recuperación del palacio Marcet" y su integración con el entorno urbano. El gobierno de la ciudad está convencido de que, en el trámite de aprobación provisional, podrán incorporar buena parte de las preocupaciones expresadas por los vecinos.