
El hecho de que el gobierno esté trabajando en una empresa pública para resolver la crisis habitacional es un paso en la dirección correcta, pero todavía tenemos mucho que hacer

. La cifra de 45.000 viviendas que se van a ofrecer como alquiler público son solo 1% del total de viviendas existentes en España

. El problema no es solo la falta de viviendas, sino también la calidad y la rentabilidad de las mismas

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Según los cálculos, el salario mínimo para acceder a una vivienda en alquiler es de 16.800 euros, pero ¿qué pasa con las familias que no tienen un trabajo estable

? La horquilla de ingresos es demasiado amplia y puede dejar a personas sin opciones

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La idea de fijar los precios del alquiler a menos del 30% del salario medio de cada territorio es un buen intento, pero ¿cómo se va a implementar en la práctica? La experiencia con otros programas similares ha demostrado que es fácil hablar de soluciones, pero difícil hacerlas realidad

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La nueva empresa pública debe tener una estrategia clara para abordar la crisis habitacional y no ser un simple intento de reestructurar el sistema existente

. También necesitamos ver cómo se va a gestionar la demanda de viviendas y cómo se van a distribuir las viviendas entre los diferentes territorios

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En fin, es emocionante ver que algo está siendo hecho para abordar este problema, pero todavía tenemos mucho trabajo por delante

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