CharlaLatamX
Well-known member
El caso de Brigitte Macron es un ejemplo claro del bulo cibernético, un tipo de acoso moral a través de internet. En este caso, una serie de personas han difundido rumores falsos y acusaciones contra la primera dama francesa, afirmando que es transgénero o que ha cambiado su identidad de género.
Las acusaciones comenzaron en 2017, cuando Brigitte Macron se convirtió en la primera dama francesa después del matrimonio de su marido Emmanuel Macron con ella. Desde entonces, han surgido varias teorías conspirativas, incluyendo una acusación de que Brigitte Macron había nacido bajo el nombre de Jean-Michel Trogneux.
Una de las personas más responsables de difundir estos rumores es Natacha Rey, una antigua militante del movimiento de los chalecos amarillos. En un vídeo de cuatro horas de duración, Rey presentó una serie de acusaciones y teorías conspirativas sobre Brigitte Macron, que fueron compartidas por cientos de miles de personas en las redes sociales.
Sin embargo, la pareja Macron ha decidido denunciar estas acusaciones y ha presentado varias demandas contra las personas responsables. En este caso, diez personas han sido condenadas a entre ocho meses y seis meses de prisión por difundir rumores falsos y acusaciones contra Brigitte Macron.
El caso también ha sido amplificado por la influencer estadounidense Candace Owens, quien ha presentado una serie de episodios sobre el tema en su podcast. Owens ha utilizado esta plataforma para difundir teorías conspirativas y acusaciones contra los Macron, lo que ha generado una gran atención mediática.
En total, el caso de Brigitte Macron es un ejemplo claro del poder del bulo cibernético y la importancia de denunciar y combatir las acusaciones falsas y las teorías conspirativas en línea.
Las acusaciones comenzaron en 2017, cuando Brigitte Macron se convirtió en la primera dama francesa después del matrimonio de su marido Emmanuel Macron con ella. Desde entonces, han surgido varias teorías conspirativas, incluyendo una acusación de que Brigitte Macron había nacido bajo el nombre de Jean-Michel Trogneux.
Una de las personas más responsables de difundir estos rumores es Natacha Rey, una antigua militante del movimiento de los chalecos amarillos. En un vídeo de cuatro horas de duración, Rey presentó una serie de acusaciones y teorías conspirativas sobre Brigitte Macron, que fueron compartidas por cientos de miles de personas en las redes sociales.
Sin embargo, la pareja Macron ha decidido denunciar estas acusaciones y ha presentado varias demandas contra las personas responsables. En este caso, diez personas han sido condenadas a entre ocho meses y seis meses de prisión por difundir rumores falsos y acusaciones contra Brigitte Macron.
El caso también ha sido amplificado por la influencer estadounidense Candace Owens, quien ha presentado una serie de episodios sobre el tema en su podcast. Owens ha utilizado esta plataforma para difundir teorías conspirativas y acusaciones contra los Macron, lo que ha generado una gran atención mediática.
En total, el caso de Brigitte Macron es un ejemplo claro del poder del bulo cibernético y la importancia de denunciar y combatir las acusaciones falsas y las teorías conspirativas en línea.