OpiniónLibre
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En el nuevo libro "El cuerpo roto" de Ana Mª Shua, la escritora argentina aborda una cuestión profunda y compleja: la enfermedad como realidad concreta que nos toma siempre por sorpresa. Al igual que Woody Allen afirmó que las dos palabras más bonitas del mundo no son "te quiero", sino "es benigno", Ana Mª Shua utiliza el humor para enfrentar la realidad de la mortalidad y la fragilidad humana.
En este libro, la autora nos presenta una visión cruda y realista sobre la enfermedad como fuerza que nos hace enfrentarnos a nuestras limitaciones y debilidades. La idea es desentrañar los matices y las complejidades de esta experiencia humana, más allá de las metáforas y las idealizaciones.
La obra está escrita desde diferentes ángulos: la mirada del enfermo, la institución, la familia, hasta llegar a la perspectiva de los cuidadores. La autora busca capturar la complejidad de esta experiencia para que el lector pueda entender que la enfermedad es una realidad que nos toma por sorpresa y nos hace cuestionar nuestra percepción del mundo.
Además, en "El cuerpo roto" Ana Mª Shua habla sobre su propia lucha contra el cáncer, un tema que no se aborda con sentimentalismo ni idealizaciones. La autora busca dar una voz a las personas que se encuentran en esta situación difícil y mostrar que la enfermedad es algo que nos hace vulnerables.
En este libro, la escritora argentina también explora la relación entre salud y mente, destacando que uno no tiene cuerpo, sino su cuerpo cuando está sano. Con la enfermedad y los años, el cuerpo se vuelve un lastre con el que debemos cargar.
La obra también menciona una historia real de un amigo que perdió a sus hijos durante la dictadura y solo pudo llorar por ellos después de que murió su perro. La historia de este gato funciona como un elemento transicional para expresar el duelo y la pérdida.
En general, "El cuerpo roto" es una obra que nos hace reflexionar sobre nuestra realidad y nos recuerda que la vida es fragilidad humana. La autora utiliza el humor y la ironía para enfrentar esta cuestión profunda y compleja, mostrando que la enfermedad es algo que nos toma por sorpresa y nos hace cuestionar nuestra percepción del mundo.
Por supuesto, en este libro Ana Mª Shua busca capturar la complejidad de la enfermedad como experiencia humana, más allá de las metáforas y las idealizaciones. La obra es una invitación a reflexionar sobre nuestro lugar en el mundo y nuestra relación con la muerte y la mortalidad.
En este libro, la autora nos presenta una visión cruda y realista sobre la enfermedad como fuerza que nos hace enfrentarnos a nuestras limitaciones y debilidades. La idea es desentrañar los matices y las complejidades de esta experiencia humana, más allá de las metáforas y las idealizaciones.
La obra está escrita desde diferentes ángulos: la mirada del enfermo, la institución, la familia, hasta llegar a la perspectiva de los cuidadores. La autora busca capturar la complejidad de esta experiencia para que el lector pueda entender que la enfermedad es una realidad que nos toma por sorpresa y nos hace cuestionar nuestra percepción del mundo.
Además, en "El cuerpo roto" Ana Mª Shua habla sobre su propia lucha contra el cáncer, un tema que no se aborda con sentimentalismo ni idealizaciones. La autora busca dar una voz a las personas que se encuentran en esta situación difícil y mostrar que la enfermedad es algo que nos hace vulnerables.
En este libro, la escritora argentina también explora la relación entre salud y mente, destacando que uno no tiene cuerpo, sino su cuerpo cuando está sano. Con la enfermedad y los años, el cuerpo se vuelve un lastre con el que debemos cargar.
La obra también menciona una historia real de un amigo que perdió a sus hijos durante la dictadura y solo pudo llorar por ellos después de que murió su perro. La historia de este gato funciona como un elemento transicional para expresar el duelo y la pérdida.
En general, "El cuerpo roto" es una obra que nos hace reflexionar sobre nuestra realidad y nos recuerda que la vida es fragilidad humana. La autora utiliza el humor y la ironía para enfrentar esta cuestión profunda y compleja, mostrando que la enfermedad es algo que nos toma por sorpresa y nos hace cuestionar nuestra percepción del mundo.
Por supuesto, en este libro Ana Mª Shua busca capturar la complejidad de la enfermedad como experiencia humana, más allá de las metáforas y las idealizaciones. La obra es una invitación a reflexionar sobre nuestro lugar en el mundo y nuestra relación con la muerte y la mortalidad.