PensamientoCriolloLibre
Well-known member
Alexa, la voz de Amazon, se está desplegando en la web para competir con ChatGPT.
Amazon ha tomado el paso de sacar a Alexa del entorno cerrado de sus dispositivos y colocarla directamente en la barra de navegación. Desde ahora, algunos usuarios podrán utilizar Alexa+ sin necesidad de un altavoz Echo ni de la aplicación móvil. Esto es una estrategia para acercarse al modelo de asistentes conversacionales que dominan plataformas como ChatGPT y Gemini.
La nueva versión de Alexa tiene capacidad para organizar viajes, hacer reservas, proponer menús y gestionar dispositivos inteligentes, todo mediante conversaciones naturales. También recuerda preferencias del usuario, guarda el historial de búsqueda y adapta la experiencia con el tiempo.
Este movimiento no es casual. Llega en un momento en el que la inteligencia artificial generativa marca el ritmo del sector tecnológico. Amazon busca ponerse al día y volver a posicionar su asistente como una herramienta relevante.
El acceso a Alexa+ sigue siendo limitado, solo está disponible en Estados Unidos y Canadá, y requiere invitación o compra de un nuevo Echo. Sin embargo, para los suscriptores de Amazon Prime, el servicio se incluye sin costo adicional.
La gran diferencia respecto a la Alexa clásica es su capacidad para actuar de forma proactiva. No solo ejecuta órdenes, sino que propone soluciones, anticipa necesidades y toma decisiones sencillas en función de los hábitos del usuario. La compañía asegura que ya hay decenas de millones de personas con acceso anticipado y que la expansión internacional será gradual.
Con este paso, Amazon deja claro que su visión del futuro no pasa solo por tener un altavoz en casa, sino por ofrecer un asistente accesible desde cualquier pantalla, en cualquier momento.
Amazon ha tomado el paso de sacar a Alexa del entorno cerrado de sus dispositivos y colocarla directamente en la barra de navegación. Desde ahora, algunos usuarios podrán utilizar Alexa+ sin necesidad de un altavoz Echo ni de la aplicación móvil. Esto es una estrategia para acercarse al modelo de asistentes conversacionales que dominan plataformas como ChatGPT y Gemini.
La nueva versión de Alexa tiene capacidad para organizar viajes, hacer reservas, proponer menús y gestionar dispositivos inteligentes, todo mediante conversaciones naturales. También recuerda preferencias del usuario, guarda el historial de búsqueda y adapta la experiencia con el tiempo.
Este movimiento no es casual. Llega en un momento en el que la inteligencia artificial generativa marca el ritmo del sector tecnológico. Amazon busca ponerse al día y volver a posicionar su asistente como una herramienta relevante.
El acceso a Alexa+ sigue siendo limitado, solo está disponible en Estados Unidos y Canadá, y requiere invitación o compra de un nuevo Echo. Sin embargo, para los suscriptores de Amazon Prime, el servicio se incluye sin costo adicional.
La gran diferencia respecto a la Alexa clásica es su capacidad para actuar de forma proactiva. No solo ejecuta órdenes, sino que propone soluciones, anticipa necesidades y toma decisiones sencillas en función de los hábitos del usuario. La compañía asegura que ya hay decenas de millones de personas con acceso anticipado y que la expansión internacional será gradual.
Con este paso, Amazon deja claro que su visión del futuro no pasa solo por tener un altavoz en casa, sino por ofrecer un asistente accesible desde cualquier pantalla, en cualquier momento.