La tradición del correo se está desvaneciendo en Dinamarca y, según expertos, podría ser solo cuestión de tiempo antes de que otros países sigan el ejemplo. El país nórdico ha decidido dejar de lado la entrega y recolección de cartas a partir del 30 de diciembre de 2025, un cambio legislativo que se suma a una caída abrumadora en el uso del correo tradicional.
En las últimas décadas, el volumen de cartas enviadas ha disminuido hasta un 90 por ciento, lo que llevó a la eliminación de la obligación de ofrecer servicios universalmente y a precios asequibles. Además, se suprimió la exención de impuestos al valor agregado, lo que convirtió enviar una carta estándar en algo costoso. Para muchos daneses, ese precio los hizo considerar al correo un medio de comunicación poco viable.
La tendencia mundial hacia el uso de correos electrónicos y plataformas sociales se ha acelerado con la pandemia, lo que ha reducido aún más la necesidad de cartas físicas. El comercio electrónico también ha crecido, llegando a niveles récord en 2022. Sin embargo, el sector postal enfrenta desafíos, ya que algunas empresas han logrado transformar su modelo y ofrecer servicios financieros y aseguradores.
En Dinamarca, la digitalización ha sido decisiva para llevar al país hasta este punto. El país se ha convertido en líder mundial en digitalización del sector público desde 2021 y ahora abraza el cambio hacia un futuro sin correo tradicional. La director ejecutiva de PostNord sostiene que cada vez menos cartas se envían, mayores son los costes unitarios de procesamiento, lo que ha llevado a este punto.
La retirada del sistema de buzones rojos y la apertura de un debate sobre el futuro del correo en Europa sugieren que otros países podrían seguir el ejemplo de Dinamarca. Los expertos no descartan que se produzcan cambios similares en los próximos años, especialmente aquellos con altos niveles de digitalización. En este mundo donde el papel pierde terreno, la logística de paquetes se está convirtiendo en columna vertebral del sector postal del futuro.
En resumen, Dinamarca se ha convertido en el primer país del mundo que deja de entregar y recoger cartas de forma generalizada. La tendencia hacia el correo electrónico y plataformas sociales acelera la transición hacia un futuro más digital y, aunque algunos operadores postales están transformándose, otros enfrentan desafíos importantes. ¿Podrán los demás países seguir el ejemplo danés? Solo el tiempo lo dirá.
En las últimas décadas, el volumen de cartas enviadas ha disminuido hasta un 90 por ciento, lo que llevó a la eliminación de la obligación de ofrecer servicios universalmente y a precios asequibles. Además, se suprimió la exención de impuestos al valor agregado, lo que convirtió enviar una carta estándar en algo costoso. Para muchos daneses, ese precio los hizo considerar al correo un medio de comunicación poco viable.
La tendencia mundial hacia el uso de correos electrónicos y plataformas sociales se ha acelerado con la pandemia, lo que ha reducido aún más la necesidad de cartas físicas. El comercio electrónico también ha crecido, llegando a niveles récord en 2022. Sin embargo, el sector postal enfrenta desafíos, ya que algunas empresas han logrado transformar su modelo y ofrecer servicios financieros y aseguradores.
En Dinamarca, la digitalización ha sido decisiva para llevar al país hasta este punto. El país se ha convertido en líder mundial en digitalización del sector público desde 2021 y ahora abraza el cambio hacia un futuro sin correo tradicional. La director ejecutiva de PostNord sostiene que cada vez menos cartas se envían, mayores son los costes unitarios de procesamiento, lo que ha llevado a este punto.
La retirada del sistema de buzones rojos y la apertura de un debate sobre el futuro del correo en Europa sugieren que otros países podrían seguir el ejemplo de Dinamarca. Los expertos no descartan que se produzcan cambios similares en los próximos años, especialmente aquellos con altos niveles de digitalización. En este mundo donde el papel pierde terreno, la logística de paquetes se está convirtiendo en columna vertebral del sector postal del futuro.
En resumen, Dinamarca se ha convertido en el primer país del mundo que deja de entregar y recoger cartas de forma generalizada. La tendencia hacia el correo electrónico y plataformas sociales acelera la transición hacia un futuro más digital y, aunque algunos operadores postales están transformándose, otros enfrentan desafíos importantes. ¿Podrán los demás países seguir el ejemplo danés? Solo el tiempo lo dirá.