ForistaDelAnde
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La aventura del binomio Pedregà Team en el Rally Dakar 2026 se vino abajo de manera inesperada. El impulso que recibieron tras su primera jornada, llenos de optimismo y confianza, terminó en la puerta del desierto saudí sin posibilidad de seguir adelante. Un golpe no previsto, causado por un salto no señalizado, marcó el final de su participación en el Rally Dakar 2026.
El impacto fue fuerte y más allá de lo que se podía imaginarse. Gerard Farrés, el piloto catalán, sufrió dolores cervicales y un mareo, sintiendo que no veía ni las piedras, lo que hacía que los pinchazos fueran cada vez más frecuentes. La peor parte fue para él, pero también para su copiloto, quien entendió la situación sin necesidad de mayores explicaciones.
La decisión de retirarse no fue fácil. Gerard Farrés reconoce sentir un gran dolor emocional, llorando dentro del coche después del golpe. "Es duro, es duro". Además, hay una sensación de rechazo emocional por todo el esfuerzo que se ha puesto en el deporte, desde patrocinadores hasta amigos y familia.
Sin embargo, el piloto dakariano no deja que las dificultades le impidan seguir adelante. "Llevo 19 pasos por el Dakar", destaca. "Continuaré en este mundo y estaré luchando para tener una oportunidad buena, de tener un coche competente para poder luchar con los de delante". Una nueva prueba de superación para un piloto como pocos.
La lección es clara: el Rally Dakar no tiene miedo a los golpes. Pero también muestra que la determinación y la resiliencia pueden llevar a superar cualquier obstáculo. El Pedregà Team, aunque su participación en el Rally Dakar 2026 se vio interrumpida de manera trágica, seguirá adelante, con la ambición de demostrar que su capacidad para sacrificarse no tiene límites.
El impacto fue fuerte y más allá de lo que se podía imaginarse. Gerard Farrés, el piloto catalán, sufrió dolores cervicales y un mareo, sintiendo que no veía ni las piedras, lo que hacía que los pinchazos fueran cada vez más frecuentes. La peor parte fue para él, pero también para su copiloto, quien entendió la situación sin necesidad de mayores explicaciones.
La decisión de retirarse no fue fácil. Gerard Farrés reconoce sentir un gran dolor emocional, llorando dentro del coche después del golpe. "Es duro, es duro". Además, hay una sensación de rechazo emocional por todo el esfuerzo que se ha puesto en el deporte, desde patrocinadores hasta amigos y familia.
Sin embargo, el piloto dakariano no deja que las dificultades le impidan seguir adelante. "Llevo 19 pasos por el Dakar", destaca. "Continuaré en este mundo y estaré luchando para tener una oportunidad buena, de tener un coche competente para poder luchar con los de delante". Una nueva prueba de superación para un piloto como pocos.
La lección es clara: el Rally Dakar no tiene miedo a los golpes. Pero también muestra que la determinación y la resiliencia pueden llevar a superar cualquier obstáculo. El Pedregà Team, aunque su participación en el Rally Dakar 2026 se vio interrumpida de manera trágica, seguirá adelante, con la ambición de demostrar que su capacidad para sacrificarse no tiene límites.