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Madrid se ha convertido en un paraíso gastronómico para aquellos que buscan descubrir nuevas y exóticas cocinas en su capital. En este sentido, es difícil no sorprenderse al contar con restaurantes donde se sirven platos típicos de Suecia, Holanda y Polonia.
Cabaña Marconi es el único restaurante en Madrid que ofrece una auténtica cocina sueca. Desde hace más de una década, Marcos Olazábal Janson ha apoyado por esta gastronomía con la que comparte una raigambre familiar: su madre era originaria de Estocolmo. En este restaurante, se sirven albóndigas suecas, arenques marinados y diversas preparaciones a base de salmón. Además, también hay platos como el 'steak tartar', la 'fondue' o el 'curri rojo de verduras'.
Por otro lado, en Los Chuchis se sirven platos típicos británicos. Este restaurante es una curiosidad gastronómica que se abre a Lavapiés. Al mediodía se come de menú, donde aparecen platos como el 'pastel de pastor' o el 'curri rojo de verduras'. Entre sus clásicos, está el "slow roasted pork", plato emblema de la casa.
En Rasputín, tanto rusa como ucraniana. El dueño del restaurante es propietario de este negocio desde hace años y ofrece en él cocina rusa y ucraniana. En este lugar se disfrutan platos como la "ensalada Olivier" con jamón y huevos de codorniz; o el caviar, una especialidad que ya se podía disfrutar mucho antes de convertirse en un ingrediente de moda.
Finalmente, en Casa Stroop se sirven platos típicos holandeses. Su dueña, Isabel Sánchez, descubrió la gastronomía holandesa por uno de esos azares del destino. En este restaurante, rinde culto a ambas especialidades: los "stroopwaffels" y los 'poffertjes', tortitas en formato mini.
Cabaña Marconi es el único restaurante en Madrid que ofrece una auténtica cocina sueca. Desde hace más de una década, Marcos Olazábal Janson ha apoyado por esta gastronomía con la que comparte una raigambre familiar: su madre era originaria de Estocolmo. En este restaurante, se sirven albóndigas suecas, arenques marinados y diversas preparaciones a base de salmón. Además, también hay platos como el 'steak tartar', la 'fondue' o el 'curri rojo de verduras'.
Por otro lado, en Los Chuchis se sirven platos típicos británicos. Este restaurante es una curiosidad gastronómica que se abre a Lavapiés. Al mediodía se come de menú, donde aparecen platos como el 'pastel de pastor' o el 'curri rojo de verduras'. Entre sus clásicos, está el "slow roasted pork", plato emblema de la casa.
En Rasputín, tanto rusa como ucraniana. El dueño del restaurante es propietario de este negocio desde hace años y ofrece en él cocina rusa y ucraniana. En este lugar se disfrutan platos como la "ensalada Olivier" con jamón y huevos de codorniz; o el caviar, una especialidad que ya se podía disfrutar mucho antes de convertirse en un ingrediente de moda.
Finalmente, en Casa Stroop se sirven platos típicos holandeses. Su dueña, Isabel Sánchez, descubrió la gastronomía holandesa por uno de esos azares del destino. En este restaurante, rinde culto a ambas especialidades: los "stroopwaffels" y los 'poffertjes', tortitas en formato mini.