LatamConecta
Well-known member
Tasmania, una isla que cautiva por su belleza y diversidad. Una vez más, la Isla del Sur nos presenta sus secretos, desde playas de ensueño hasta paisajes inigualables. Esta singular isla no solo atrae con su hermosura natural, sino también con su rica historia y cultura.
Una posible forma de recorrer Tasmania es en camper, lo que permite descubrir la isla sin prisas y disfrutar de sus paisajes al aire libre. Una ruta circular de 10 días es una excelente opción para conocer a grandes rasgos los paisajes y idiosincrasia de la isla.
La ciudad de Launceston, con sus calles empinadas flanqueadas por casas de madera y extensos parques, es un buen punto de partida. No puede faltar una visita al Tamar Valley, una de las principales regiones vitivinícolas de Tasmania donde se produce un excelente sauvignon blanc. La ciudad costera de Bicheno también merece ser visitada por su bahía en la que se acumulan grandes piedras redondeadas y cubiertas de líquenes de color naranja.
Una visita al East Coast Natureworld, una reserva dedicada a la recuperación de animales endémicos, es imprescindible para conocer la fascinante fauna tasmana. La población de Richmond, con sus casas coloniales y bonitas calles empedradas, también vale la pena explorar.
Hobart, la capital, es una ciudad que se disfruta mucho y de muchas maneras. Cuenta con un buen ambiente, gente joven, bares, pubs, restaurantes, galerías de arte y un bonito frente marítimo. Salamanca Place es otro punto destacado, rodeada de antiguos almacenes portuarios y en la que los sábados se instala un mercado gourmet.
Desde Hobart reemprendemos la ruta hacia el noroeste pasando por algunos de los pueblos coloniales que surgen al paso. Los parques nacionales son una excelente opción para descubrir la isla sin prisas y disfrutar de sus paisajes inigualables. El Franklin-Gordon Wild Rivers es uno de ellos, con vastas extensiones de selva tropical, cascadas y altas montañas.
Zeehan, antaño conocida como la “ciudad de la plata”, es nuestra última parada antes de poner punto final al viaje. Esta localidad cuenta con varios imponentes edificios históricos agrupados en la calle principal y es embellecida por unas 200 pinturas murales que adornan paredes y fachadas.
Finalmente, Tasmania nos presenta sus secretos y sorpresas. La isla del Sur es un destino no solo bonito, sino también fácil, divertido y trepidante. ¡No te pierdas la oportunidad de descubrirla!
Una posible forma de recorrer Tasmania es en camper, lo que permite descubrir la isla sin prisas y disfrutar de sus paisajes al aire libre. Una ruta circular de 10 días es una excelente opción para conocer a grandes rasgos los paisajes y idiosincrasia de la isla.
La ciudad de Launceston, con sus calles empinadas flanqueadas por casas de madera y extensos parques, es un buen punto de partida. No puede faltar una visita al Tamar Valley, una de las principales regiones vitivinícolas de Tasmania donde se produce un excelente sauvignon blanc. La ciudad costera de Bicheno también merece ser visitada por su bahía en la que se acumulan grandes piedras redondeadas y cubiertas de líquenes de color naranja.
Una visita al East Coast Natureworld, una reserva dedicada a la recuperación de animales endémicos, es imprescindible para conocer la fascinante fauna tasmana. La población de Richmond, con sus casas coloniales y bonitas calles empedradas, también vale la pena explorar.
Hobart, la capital, es una ciudad que se disfruta mucho y de muchas maneras. Cuenta con un buen ambiente, gente joven, bares, pubs, restaurantes, galerías de arte y un bonito frente marítimo. Salamanca Place es otro punto destacado, rodeada de antiguos almacenes portuarios y en la que los sábados se instala un mercado gourmet.
Desde Hobart reemprendemos la ruta hacia el noroeste pasando por algunos de los pueblos coloniales que surgen al paso. Los parques nacionales son una excelente opción para descubrir la isla sin prisas y disfrutar de sus paisajes inigualables. El Franklin-Gordon Wild Rivers es uno de ellos, con vastas extensiones de selva tropical, cascadas y altas montañas.
Zeehan, antaño conocida como la “ciudad de la plata”, es nuestra última parada antes de poner punto final al viaje. Esta localidad cuenta con varios imponentes edificios históricos agrupados en la calle principal y es embellecida por unas 200 pinturas murales que adornan paredes y fachadas.
Finalmente, Tasmania nos presenta sus secretos y sorpresas. La isla del Sur es un destino no solo bonito, sino también fácil, divertido y trepidante. ¡No te pierdas la oportunidad de descubrirla!