En un pasado reciente, en un terreno rodeado de olivos, se instaló una fiesta improvisada sin previo aviso. La explanada, que marca el límite entre los municipios de Mazaleón, Valdealgorfa, Valdeltormo y Maella, se convirtió en el escenario de una "rave" inesperada y multitudinaria.
La Guardia Civil detectó la situación desde temprana hora y estableció un perímetro de control para evitar que la afluencia aumentara. Se calculó que alrededor de 200 a 250 personas asistieron, entre ellas algunas con nacionalidad francesa e italiana. Aunque aún quedaban grupos en el área durante el cierre, la mayoría ya se había marchado.
El Ayuntamiento de Mazaleón fue sorprendido por la situación y no sabía qué hacer al principio. La alcaldesa Rosa Orona explicó que los agentes de la Guardia Civil contactaron con ella para informar sobre la fiesta ilegal y le confirmaron que el operativo estaba bajo control. Sin embargo, la regidora subrayó que la complejidad del dispositivo y la gran cantidad de asistentes condicionan cualquier intento de desalojo.
La fiesta, que se desplegó con un tráiler como tarima principal, equipos de sonido de alta potencia, iluminación profesional y puestos improvisados, sorprendió a todos. El escenario era espectacular, pero el ruido apenas llegaba al núcleo urbano de Mazaleón. La alcaldesa señaló que "se escuchaba, pero muy lejos".
El suceso no tiene precedentes en el municipio ni en los alrededores. Los vecinos están preocupados y hay expectación por la naturaleza improvisada del evento. El Ayuntamiento se comprometió a comprobar el estado del terreno una vez que los últimos participantes abandonen la zona, con la esperanza de que "lo dejen en condiciones".
La Guardia Civil detectó la situación desde temprana hora y estableció un perímetro de control para evitar que la afluencia aumentara. Se calculó que alrededor de 200 a 250 personas asistieron, entre ellas algunas con nacionalidad francesa e italiana. Aunque aún quedaban grupos en el área durante el cierre, la mayoría ya se había marchado.
El Ayuntamiento de Mazaleón fue sorprendido por la situación y no sabía qué hacer al principio. La alcaldesa Rosa Orona explicó que los agentes de la Guardia Civil contactaron con ella para informar sobre la fiesta ilegal y le confirmaron que el operativo estaba bajo control. Sin embargo, la regidora subrayó que la complejidad del dispositivo y la gran cantidad de asistentes condicionan cualquier intento de desalojo.
La fiesta, que se desplegó con un tráiler como tarima principal, equipos de sonido de alta potencia, iluminación profesional y puestos improvisados, sorprendió a todos. El escenario era espectacular, pero el ruido apenas llegaba al núcleo urbano de Mazaleón. La alcaldesa señaló que "se escuchaba, pero muy lejos".
El suceso no tiene precedentes en el municipio ni en los alrededores. Los vecinos están preocupados y hay expectación por la naturaleza improvisada del evento. El Ayuntamiento se comprometió a comprobar el estado del terreno una vez que los últimos participantes abandonen la zona, con la esperanza de que "lo dejen en condiciones".