Una operación mundial, denominada "Thunder 2025", logró una cifra récord de decomisos en la lucha contra el tráfico de especies, con casi 30.000 animales vivos incautados en 134 países. La organización policial internacional Interpol, junto con la Organización Mundial de Aduanas (OMA), llevaron a cabo esta operación entre septiembre y octubre del año pasado.
Según los datos recopilados por Interpol, más de 30 toneladas de especies en peligro de extinción fueron incautadas, incluyendo aves, tortugas y reptiles. Además, se confiscaron decenas de metros cúbicos de madera talada ilegalmente, lo que suman una cifra récord en la historia de las operaciones contra el tráfico de especies.
Una de las incautaciones más destacadas fue la realizada por las autoridades brasileñas, que identificaron a 145 sospechosos y rescataron a más de 200 animales salvajes. En otra ocasión, las autoridades mexicanas incautaron siete animales en el estado de Sinaloa, incluyendo dos tigres.
En la República Dominicana, se detuvieron a 90 personas por delitos vinculados a la tala ilegal, mientras que en Tanzania se incautaron más de 100 colmillos y piezas de marfil valoradas en 415.000 dólares estadounidenses. En Catar, un individuo fue arrestado al intentar vender un primate en peligro de extinción por 14.000 dólares en redes sociales.
La secretaria general de Interpol, Valdecy Urquiza, destacó que la operación expone la sofisticación de las redes criminales que impulsan el comercio ilegal y advirtió de que "estas redes se interconectan cada vez más con otras áreas delictivas, como el tráfico de drogas y la explotación humana".
El fenómeno del tráfico de especies es un tema cada vez más relevante en la lucha contra la delincuencia organizada. La globalización y la facilidad de comunicación a través de las redes sociales han permitido que estas redes criminales operen con mayor eficacia, lo que requiere una respuesta coordinada y efectiva por parte de las autoridades internacionales.
La operación "Thunder 2025" es un ejemplo de cómo se pueden combinar los esfuerzos de las diferentes organizaciones internacionales para combatir este delito y proteger la biodiversidad. La colaboración entre Interpol, la OMA y otras agencias ha permitido lograr un resultado significativo en la lucha contra el tráfico de especies.
En el futuro, se espera que esta operación sea un punto de partida para futuras iniciativas coordinadas por las autoridades internacionales. La lucha contra el tráfico de especies es un desafío que requiere una respuesta continua y comprometida, pero con la colaboración adecuada, se puede lograr una mayor efectividad en la protección de la vida silvestre y la prevención del comercio ilegal de especies.
Según los datos recopilados por Interpol, más de 30 toneladas de especies en peligro de extinción fueron incautadas, incluyendo aves, tortugas y reptiles. Además, se confiscaron decenas de metros cúbicos de madera talada ilegalmente, lo que suman una cifra récord en la historia de las operaciones contra el tráfico de especies.
Una de las incautaciones más destacadas fue la realizada por las autoridades brasileñas, que identificaron a 145 sospechosos y rescataron a más de 200 animales salvajes. En otra ocasión, las autoridades mexicanas incautaron siete animales en el estado de Sinaloa, incluyendo dos tigres.
En la República Dominicana, se detuvieron a 90 personas por delitos vinculados a la tala ilegal, mientras que en Tanzania se incautaron más de 100 colmillos y piezas de marfil valoradas en 415.000 dólares estadounidenses. En Catar, un individuo fue arrestado al intentar vender un primate en peligro de extinción por 14.000 dólares en redes sociales.
La secretaria general de Interpol, Valdecy Urquiza, destacó que la operación expone la sofisticación de las redes criminales que impulsan el comercio ilegal y advirtió de que "estas redes se interconectan cada vez más con otras áreas delictivas, como el tráfico de drogas y la explotación humana".
El fenómeno del tráfico de especies es un tema cada vez más relevante en la lucha contra la delincuencia organizada. La globalización y la facilidad de comunicación a través de las redes sociales han permitido que estas redes criminales operen con mayor eficacia, lo que requiere una respuesta coordinada y efectiva por parte de las autoridades internacionales.
La operación "Thunder 2025" es un ejemplo de cómo se pueden combinar los esfuerzos de las diferentes organizaciones internacionales para combatir este delito y proteger la biodiversidad. La colaboración entre Interpol, la OMA y otras agencias ha permitido lograr un resultado significativo en la lucha contra el tráfico de especies.
En el futuro, se espera que esta operación sea un punto de partida para futuras iniciativas coordinadas por las autoridades internacionales. La lucha contra el tráfico de especies es un desafío que requiere una respuesta continua y comprometida, pero con la colaboración adecuada, se puede lograr una mayor efectividad en la protección de la vida silvestre y la prevención del comercio ilegal de especies.