LatinoEnRed
Well-known member
Un hombre de 62 años, Willy Ramos Martínez, sufre la consecuencia del descompresión, también conocida como enfermedad de la cámara, después de un accidente de buceo que ocurrió hace más de una década. En el año 2013, mientras buceaba a más de 30 metros de profundidad en busca de mariscos frente a la costa de Pisco (Perú), un barco rompió su conexión de oxígeno, obligándolo a salir a la superficie rápidamente.
El repentino ascenso le provocó burbujas de nitrógeno en el pecho y los brazos, lo que se ha convertido en una condición médica crónica. Los especialistas han logrado eliminar solo el 30% de las "enormes pompas" que se formaron como resultado del descompresión, lo que significa que Willy sigue sufriendo de la afección.
Según el hombre, sobrevivió gracias a un milagro y le dio gracias a Dios por estar vivo, aunque admitió que está "deforme". Su caso es único en el mundo, ya que la enfermedad por descompresión suele presentar síntomas completamente diferentes. Puede causar dolor, daño óseo y articular, e incluso afectar el sistema nervioso.
En casos raros, puede causar parálisis o la muerte, pero nadie ha sufrido jamás las deformidades que Willy ha tenido que afrontar. Sus bíceps han crecido hasta alcanzar una circunferencia de aproximadamente 62 y 72 cm, respectivamente.
La cirugía no es una solución viable debido a que las burbujas de nitrógeno se han adherido a sus músculos y órganos. Por lo tanto, Willy tiene que caminar como un globo inflable y esperar que alguien pueda encontrar una opción más segura para su condición médica crónica.
El repentino ascenso le provocó burbujas de nitrógeno en el pecho y los brazos, lo que se ha convertido en una condición médica crónica. Los especialistas han logrado eliminar solo el 30% de las "enormes pompas" que se formaron como resultado del descompresión, lo que significa que Willy sigue sufriendo de la afección.
Según el hombre, sobrevivió gracias a un milagro y le dio gracias a Dios por estar vivo, aunque admitió que está "deforme". Su caso es único en el mundo, ya que la enfermedad por descompresión suele presentar síntomas completamente diferentes. Puede causar dolor, daño óseo y articular, e incluso afectar el sistema nervioso.
En casos raros, puede causar parálisis o la muerte, pero nadie ha sufrido jamás las deformidades que Willy ha tenido que afrontar. Sus bíceps han crecido hasta alcanzar una circunferencia de aproximadamente 62 y 72 cm, respectivamente.
La cirugía no es una solución viable debido a que las burbujas de nitrógeno se han adherido a sus músculos y órganos. Por lo tanto, Willy tiene que caminar como un globo inflable y esperar que alguien pueda encontrar una opción más segura para su condición médica crónica.