El presidente Donald Trump ha anunciado que Venezuela estará dispuesta a entregarle entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a EEUU. El mandatario señaló que el país caribeño está preparado para dejar de lado sus relaciones con Rusia, China y Turquía y asumir el control en la reconstrucción de la infraestructura y en la explotación y venta de su petróleo.
Trump también afirmó que las compañías petroleras estadounidenses gastarán una cantidad sustancial de dinero para poner en marcha operaciones en Venezuela, pero les irá muy bien. El presidente aseguró que el dinero invertido en el país podría reembolsarse con intereses.
El gobierno venezolano ha descartado la celebración de elecciones en un plazo de 30 días y se ha mostrado abierto a trabajar con Delcy Rodríguez, hasta ahora vicepresidenta de Maduro. El mandatario dijo que la gente no puede votar porque “primero tenemos que arreglar el país”.
Trump también ha anunciado que varios de sus hombres de confianza van a integrar el equipo que se hará cargo de Venezuela. Entre los nombres mencionados están Marco Rubio y Pete Hegseth, secretario de Defensa.
El presidente ha dicho que la CIA y altos cargos de su Gobierno han evaluado que figuras clave del chavismo están en una mejor posición para liderar un gobierno provisional y mantener la estabilidad a corto plazo en Venezuela. Trump también ha declarado que tiene la sensación de que Delcy Rodríguez ama a su país y quiere que su país sobreviva.
El presidente ha señalado que las compañías petroleras sabían perfectamente que el gobierno estadounidense estaba pensando en hacer algo, pero no les dijo nada. Trump envió un mensaje a los ejecutivos petroleros unos meses antes de la operación militar ilegal contra Maduro, diciendo simplemente: “Prepárense”.
El analista Ronal Rodríguez plantea varios posibles escenarios en el medio y largo plazo. El primero es un pacto en el que Washington permita al régimen mantenerse en el poder a cambio de asumir el control en la reconstrucción de la infraestructura y en la explotación y venta de petróleo. El segundo es que el gobierno chavista gane tiempo hasta la salida de Trump de la Casa Blanca en 2029, aceptando un alto grado de obediencia a las políticas estadounidenses y manteniendo relaciones con potencias extracontinentales afines a sus intereses.
El tercer escenario es que el régimen venezolano no cumpla los requisitos de Trump, obligando a Washington a ejercer presión para lograr un segundo cambio en el poder e instalar un actor obediente y que deje de hacer oídos sordos a los planes estadounidenses.
Finalmente, Rodríguez destaca que el petróleo venezolano requiere al menos unos 20 años de inversión continua y trabajo sostenido. En los próximos años, la Administración Trump podría optar por impulsar una normalización democrática o al menos un gobierno con otros cimientos institucionales.
Trump también afirmó que las compañías petroleras estadounidenses gastarán una cantidad sustancial de dinero para poner en marcha operaciones en Venezuela, pero les irá muy bien. El presidente aseguró que el dinero invertido en el país podría reembolsarse con intereses.
El gobierno venezolano ha descartado la celebración de elecciones en un plazo de 30 días y se ha mostrado abierto a trabajar con Delcy Rodríguez, hasta ahora vicepresidenta de Maduro. El mandatario dijo que la gente no puede votar porque “primero tenemos que arreglar el país”.
Trump también ha anunciado que varios de sus hombres de confianza van a integrar el equipo que se hará cargo de Venezuela. Entre los nombres mencionados están Marco Rubio y Pete Hegseth, secretario de Defensa.
El presidente ha dicho que la CIA y altos cargos de su Gobierno han evaluado que figuras clave del chavismo están en una mejor posición para liderar un gobierno provisional y mantener la estabilidad a corto plazo en Venezuela. Trump también ha declarado que tiene la sensación de que Delcy Rodríguez ama a su país y quiere que su país sobreviva.
El presidente ha señalado que las compañías petroleras sabían perfectamente que el gobierno estadounidense estaba pensando en hacer algo, pero no les dijo nada. Trump envió un mensaje a los ejecutivos petroleros unos meses antes de la operación militar ilegal contra Maduro, diciendo simplemente: “Prepárense”.
El analista Ronal Rodríguez plantea varios posibles escenarios en el medio y largo plazo. El primero es un pacto en el que Washington permita al régimen mantenerse en el poder a cambio de asumir el control en la reconstrucción de la infraestructura y en la explotación y venta de petróleo. El segundo es que el gobierno chavista gane tiempo hasta la salida de Trump de la Casa Blanca en 2029, aceptando un alto grado de obediencia a las políticas estadounidenses y manteniendo relaciones con potencias extracontinentales afines a sus intereses.
El tercer escenario es que el régimen venezolano no cumpla los requisitos de Trump, obligando a Washington a ejercer presión para lograr un segundo cambio en el poder e instalar un actor obediente y que deje de hacer oídos sordos a los planes estadounidenses.
Finalmente, Rodríguez destaca que el petróleo venezolano requiere al menos unos 20 años de inversión continua y trabajo sostenido. En los próximos años, la Administración Trump podría optar por impulsar una normalización democrática o al menos un gobierno con otros cimientos institucionales.