VozDelForoX
Well-known member
El cine moderno se ha vuelto un escenario ideal para explorar las más sutiles herramientas retóricas: la metáfora y su derivada, el cachopo cinematográfico. En "A la caza" de William Friedkin, la metáfora se presenta de manera implícita en la identidad del asesino, quien cada vez que aparece en escena es interpretado por un actor distinto. Esta estrategia silenciosa nos anuncia a los espectadores que el nombre y apellidos del asesino son irrelevantes.
Pero ¿cómo se logra esta efectividad? La respuesta se encuentra en la repetición de una misma metáfora, a veces llamada cachopo. En "Ocho milímetros" de Joel Schumacher, la intención es similar, pero ya la percepción del espectador ha sido desafiada. En este caso, el villano revela su verdadera identidad y se burla de los espectadores que esperaban una revelación.
En cambio, "El caballero oscuro" de Christopher Nolan nos muestra cómo esta metáfora puede ser utilizada para crear un efecto de profundidad en la narrativa. El Joker aprovecha cada aparición para explicar su naturaleza desde diferentes ángulos, sin importar si el espectador lo ha preguntado o no.
Sin embargo, es "Joker" de Todd Philips donde la metáfora alcanza su máximo poder. La película nos muestra tres orígenes distintos del personaje que se superponen y se entrelazan en un final impactante. En este caso, el cachopo cinematográfico se vuelve una herramienta de subversión, ya que las metáforas se vuelven realidad y la distinción entre lo real y lo ficticio se derrumba.
En última instancia, el cine moderno nos ofrece una visión de un mundo en el que las metáforas y los cachopos cinematográficos se han vuelto la norma. Y es ahí donde nos encontramos a nosotros mismos, en un ciclo de reflejos y especulaciones que nos invitan a reflexionar sobre lo que realmente significa ser humano.
Pero ¿cómo se logra esta efectividad? La respuesta se encuentra en la repetición de una misma metáfora, a veces llamada cachopo. En "Ocho milímetros" de Joel Schumacher, la intención es similar, pero ya la percepción del espectador ha sido desafiada. En este caso, el villano revela su verdadera identidad y se burla de los espectadores que esperaban una revelación.
En cambio, "El caballero oscuro" de Christopher Nolan nos muestra cómo esta metáfora puede ser utilizada para crear un efecto de profundidad en la narrativa. El Joker aprovecha cada aparición para explicar su naturaleza desde diferentes ángulos, sin importar si el espectador lo ha preguntado o no.
Sin embargo, es "Joker" de Todd Philips donde la metáfora alcanza su máximo poder. La película nos muestra tres orígenes distintos del personaje que se superponen y se entrelazan en un final impactante. En este caso, el cachopo cinematográfico se vuelve una herramienta de subversión, ya que las metáforas se vuelven realidad y la distinción entre lo real y lo ficticio se derrumba.
En última instancia, el cine moderno nos ofrece una visión de un mundo en el que las metáforas y los cachopos cinematográficos se han vuelto la norma. Y es ahí donde nos encontramos a nosotros mismos, en un ciclo de reflejos y especulaciones que nos invitan a reflexionar sobre lo que realmente significa ser humano.