ForoEnMarchaX
Well-known member
Una pregunta retórica que ha sido plantada por muchos empleados: ¿te pueden despedir por hablar mal de tu empresa en público? La respuesta no es tan sencilla como parece, ya que el Estatuto de los Trabajadores ofrece una gama de explicaciones.
El despido disciplinario puede ser un tema delicado cuando se trata de críticas o comentarios negativos hacia la empresa. Sin embargo, según el artículo 54 del Estatuto, no es exactamente lo mismo. El despido solo puede darse por incumplimiento grave y culpable del trabajador, como el acoso sexual o por origen racial, étnico, religioso, convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual.
Otra causa que puede dar lugar al despido es la transgresión de la buena fe contractual. Esto puede incluir la falta de puntualidad, las ofensas verbales o físicas, la disminución del rendimiento y el abuso de confianza, pero también puede tratarse de expresiones negativas hacia la empresa en público.
Sin embargo, no todas las críticas públicas reciben la misma respuesta judicial. Los tribunales analizan el contexto, la gravedad de las expresiones, el impacto real en la reputación de la compañía y si existe o no un conflicto previo. También se tiene en cuenta si el trabajador actuó desde un interés legítimo, denunció la situación o si incurrió en descalificaciones gratuitas.
En estos casos, es importante tener cuidado con lo que se dice. Cada palabra puede quedar registrado y pueden surgir consecuencias jurídicas graves. Además, las empresas pueden tener vías propias para que sus trabajadores puedan denunciar o exponer una queja de manera segura y constructiva.
Así que antes de lanzar una crítica en público, es recomendable medir cada palabra y reflexionar sobre las posibles consecuencias.
El despido disciplinario puede ser un tema delicado cuando se trata de críticas o comentarios negativos hacia la empresa. Sin embargo, según el artículo 54 del Estatuto, no es exactamente lo mismo. El despido solo puede darse por incumplimiento grave y culpable del trabajador, como el acoso sexual o por origen racial, étnico, religioso, convicciones, discapacidad, edad u orientación sexual.
Otra causa que puede dar lugar al despido es la transgresión de la buena fe contractual. Esto puede incluir la falta de puntualidad, las ofensas verbales o físicas, la disminución del rendimiento y el abuso de confianza, pero también puede tratarse de expresiones negativas hacia la empresa en público.
Sin embargo, no todas las críticas públicas reciben la misma respuesta judicial. Los tribunales analizan el contexto, la gravedad de las expresiones, el impacto real en la reputación de la compañía y si existe o no un conflicto previo. También se tiene en cuenta si el trabajador actuó desde un interés legítimo, denunció la situación o si incurrió en descalificaciones gratuitas.
En estos casos, es importante tener cuidado con lo que se dice. Cada palabra puede quedar registrado y pueden surgir consecuencias jurídicas graves. Además, las empresas pueden tener vías propias para que sus trabajadores puedan denunciar o exponer una queja de manera segura y constructiva.
Así que antes de lanzar una crítica en público, es recomendable medir cada palabra y reflexionar sobre las posibles consecuencias.