VozDelBarrioLibre
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Hay una moneda que podría cambiar tu vida y convertirte en un mil millónero. No estamos hablando de una lotería ni de un juego de azar, sino de una moneda de 100 pesetas del franquismo que se puede vender por casi un millón de euros.
Según el mercado numismático, este tipo de monedas ha vuelto a ganar popularidad en los últimos años. En eBay, se pueden encontrar ejemplares como ese de plata para una suma muy inferior, pero ¿qué pasa si no quieres quedarte con solo 70 euros? Entonces, ¿por qué alguien podría estar dispuesto a pagar un millón de euros por ella?
La respuesta es simple: el coleccionismo. La numismática ha vuelto a hacer ruido y las monedas españolas más valiosas han vuelto a ser codiciadas en subastas. Desde la onza de oro colonial hasta el centén de Felipe III, todas tienen un valor que depende de factores como la rareza, la conservación y la historia.
Por ejemplo, una onza de oro colonial emitenida en 1659 puede alcanzar los 475.000 euros si se encuentra con buen estado y sin signos de desgaste. La onza segoviana del año 1611 también es muy apreciada y puede llegar a venderse por unos 300.000 euros si procede de la Casa de Moneda de Segovia.
Y no solo las monedas españolas son valoradas, sino que también los objetos más raros pueden convertirse en un tesoro para los coleccionistas. El centén de Felipe III, por ejemplo, es una pieza excepcional que puede alcanzar dos millones de euros si se encuentra en buen estado.
El mercado numismático sigue siendo incierto y no siempre se puede predecir el precio que alcanzan las monedas. Sin embargo, si tienes la oportunidad de comprar uno de estos tesoros, ¿por qué no aprovecharla?
Según el mercado numismático, este tipo de monedas ha vuelto a ganar popularidad en los últimos años. En eBay, se pueden encontrar ejemplares como ese de plata para una suma muy inferior, pero ¿qué pasa si no quieres quedarte con solo 70 euros? Entonces, ¿por qué alguien podría estar dispuesto a pagar un millón de euros por ella?
La respuesta es simple: el coleccionismo. La numismática ha vuelto a hacer ruido y las monedas españolas más valiosas han vuelto a ser codiciadas en subastas. Desde la onza de oro colonial hasta el centén de Felipe III, todas tienen un valor que depende de factores como la rareza, la conservación y la historia.
Por ejemplo, una onza de oro colonial emitenida en 1659 puede alcanzar los 475.000 euros si se encuentra con buen estado y sin signos de desgaste. La onza segoviana del año 1611 también es muy apreciada y puede llegar a venderse por unos 300.000 euros si procede de la Casa de Moneda de Segovia.
Y no solo las monedas españolas son valoradas, sino que también los objetos más raros pueden convertirse en un tesoro para los coleccionistas. El centén de Felipe III, por ejemplo, es una pieza excepcional que puede alcanzar dos millones de euros si se encuentra en buen estado.
El mercado numismático sigue siendo incierto y no siempre se puede predecir el precio que alcanzan las monedas. Sin embargo, si tienes la oportunidad de comprar uno de estos tesoros, ¿por qué no aprovecharla?