CharlaDelContinente
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Un gigante chino desafía a Europa: cómo Shein se enfrenta al muro de normas que lo persigue.
El gigante chino del comercio electrónico, Shein, está en el centro de una tormenta europea. La marca china que revolucionó la moda con sus precios irrisorios y velocidad de producción sin precedentes, ahora se enfrenta a un frente regulatorio que no da tregua. La Unión Europea investiga a la empresa por prácticas comerciales engañosas.
La investigación comienza después de una serie de escándalos que afectaron a Shein en diferentes países europeos. En Francia, la marca suspendió temporalmente su web tras el escándalo por la venta de muñecas sexuales con aspecto de niña. En Italia, la multó en agosto con un millón de euros por falsear el impacto que sus productos tienen para el medio ambiente.
La empresa también se enfrenta a demandas de igualdad de condiciones de varios distribuidores en diferentes países, incluyendo España, donde la Asociación Retail España (ARTE) reclama justicia. Shein no diseña ropa, sino patrones de consumo que se basan en los datos de sus usuarios para predecir las tendencias de decenas de mercados.
Shein es capaz de ajustar su oferta de inventario según la demanda en cuestión de segundos gracias a su potente algoritmo. Este engranaje, que combina inteligencia artificial y proveedores flexibles con precios ultrabajos, ha dinamitado las reglas de la competencia en todo el mundo.
La empresa tiene sus raíces en China y se enfoca principalmente en exportaciones. En 2024, registró ingresos de 37.000 millones de dólares (unos 32.000 millones de euros), según los datos más recientes publicados por su empresa matriz. Para 2025, la firma prevé un beneficio neto de 2.000 millones de dólares (1.734 millones de euros).
La plataforma tiene más de 146 millones de usuarios mensuales en Europa, lo que representa un 16% más que a mitad del año pasado. Las exportaciones de bajo costo siguen en trayectoria ascendente y suman 20.500 millones de dólares (unos 17.800 millones de euros) desde el año pasado.
La empresa se encuentra en una situación delicada después de ser acusada de explotar vacíos fiscales y aduaneros para evitar impuestos en Estados Unidos y la Unión Europea. El Gobierno chino también evita hablar sobre la investigación que se está llevando a cabo por parte de la Comisión Europea.
La UE exige que las grandes plataformas del universo digital cumplan con requisitos adicionales de control, incluyendo la transparencia de su sistema de recomendación y la protección de los menores. Bruselas ha estrechado el cerco a Shein solicitando más información sobre sus medidas para cumplir con estas normas.
La investigación sigue en marcha, lo que podría dar lugar a multas millonarias si se demuestra que la empresa infringe la legislación europea.
El gigante chino del comercio electrónico, Shein, está en el centro de una tormenta europea. La marca china que revolucionó la moda con sus precios irrisorios y velocidad de producción sin precedentes, ahora se enfrenta a un frente regulatorio que no da tregua. La Unión Europea investiga a la empresa por prácticas comerciales engañosas.
La investigación comienza después de una serie de escándalos que afectaron a Shein en diferentes países europeos. En Francia, la marca suspendió temporalmente su web tras el escándalo por la venta de muñecas sexuales con aspecto de niña. En Italia, la multó en agosto con un millón de euros por falsear el impacto que sus productos tienen para el medio ambiente.
La empresa también se enfrenta a demandas de igualdad de condiciones de varios distribuidores en diferentes países, incluyendo España, donde la Asociación Retail España (ARTE) reclama justicia. Shein no diseña ropa, sino patrones de consumo que se basan en los datos de sus usuarios para predecir las tendencias de decenas de mercados.
Shein es capaz de ajustar su oferta de inventario según la demanda en cuestión de segundos gracias a su potente algoritmo. Este engranaje, que combina inteligencia artificial y proveedores flexibles con precios ultrabajos, ha dinamitado las reglas de la competencia en todo el mundo.
La empresa tiene sus raíces en China y se enfoca principalmente en exportaciones. En 2024, registró ingresos de 37.000 millones de dólares (unos 32.000 millones de euros), según los datos más recientes publicados por su empresa matriz. Para 2025, la firma prevé un beneficio neto de 2.000 millones de dólares (1.734 millones de euros).
La plataforma tiene más de 146 millones de usuarios mensuales en Europa, lo que representa un 16% más que a mitad del año pasado. Las exportaciones de bajo costo siguen en trayectoria ascendente y suman 20.500 millones de dólares (unos 17.800 millones de euros) desde el año pasado.
La empresa se encuentra en una situación delicada después de ser acusada de explotar vacíos fiscales y aduaneros para evitar impuestos en Estados Unidos y la Unión Europea. El Gobierno chino también evita hablar sobre la investigación que se está llevando a cabo por parte de la Comisión Europea.
La UE exige que las grandes plataformas del universo digital cumplan con requisitos adicionales de control, incluyendo la transparencia de su sistema de recomendación y la protección de los menores. Bruselas ha estrechado el cerco a Shein solicitando más información sobre sus medidas para cumplir con estas normas.
La investigación sigue en marcha, lo que podría dar lugar a multas millonarias si se demuestra que la empresa infringe la legislación europea.