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Rocío Carrasco no podía dejar de lado la tensión que había surgido en la ruta a ciegas de Hasta el fin del mundo entre Anabel Dueñas y su propia reacción. "¿Qué te ha entrado por ese cuerpo chico?", le preguntó con ironía, mientras su amiga intentaba defenderse.
Anabel, sinceramente, reconoció que se sentía frustrada con la prueba. "Todo el cuerpo, todo, no te sale ni el habla. Que yo no estoy bien", admitió, sin dudar en expresar su malestar. También aseguró que "no me ha parecido bien ni justo la manera de la ruta" y apeló a su personalidad, diciendo que "me gusta ser cuadriculada y calcular".
El berrinche de Anabel tensó aún más el intercambio, pero Rocío no se dejó llevar por la emoción. En lugar de eso, tomó la palabra y convirtió el momento en una lección vital para su amiga. "Escúchame, cuadricular en la vida no lo es todo", le dijo con calma firme.
Y luego, con un toque de ironía, sentenció: "En la vida te dan hostias, te dan aplausos, te quieren, te odian. Y cuadriculado no hay nada". Esto fue el detonante para que Anabel reflexionara sobre su comportamiento y madurar en su actitud.
"Lo que no puedes hacer es cogerte un berrinche de niña a chica", le dijo Rocío finalmente, recordándole que "madura, chochete, madura". Entre sollozos, Anabel aceptó el consejo y cerró el pulso con una sonrisa: "No, cariño, he cumplido 40 años y voy a seguir teniendo 13". La respuesta de Anabel fue un reflejo de su compromiso para seguir creciendo y madurizando en la vida.
Anabel, sinceramente, reconoció que se sentía frustrada con la prueba. "Todo el cuerpo, todo, no te sale ni el habla. Que yo no estoy bien", admitió, sin dudar en expresar su malestar. También aseguró que "no me ha parecido bien ni justo la manera de la ruta" y apeló a su personalidad, diciendo que "me gusta ser cuadriculada y calcular".
El berrinche de Anabel tensó aún más el intercambio, pero Rocío no se dejó llevar por la emoción. En lugar de eso, tomó la palabra y convirtió el momento en una lección vital para su amiga. "Escúchame, cuadricular en la vida no lo es todo", le dijo con calma firme.
Y luego, con un toque de ironía, sentenció: "En la vida te dan hostias, te dan aplausos, te quieren, te odian. Y cuadriculado no hay nada". Esto fue el detonante para que Anabel reflexionara sobre su comportamiento y madurar en su actitud.
"Lo que no puedes hacer es cogerte un berrinche de niña a chica", le dijo Rocío finalmente, recordándole que "madura, chochete, madura". Entre sollozos, Anabel aceptó el consejo y cerró el pulso con una sonrisa: "No, cariño, he cumplido 40 años y voy a seguir teniendo 13". La respuesta de Anabel fue un reflejo de su compromiso para seguir creciendo y madurizando en la vida.