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El líder del PP, Alberto Núñez-Feijóo, se confunde de relato al calificar como una cuestión de "democracia" la operación militar en Venezuela liderada por Nicolás Maduro. Feijóo afirmó que no era la solución para la democracia venezolana, pero ¿quién es el verdadero dueño de la situación? ¿Es realmente una cuestión de libertad y soberanía o está oculta detrás de un tapiz de petróleo y negocios?
El presidente norteamericano Donald Trump ha demostrado que no tiene intención de promover la democracia en Venezuela. La verdad es que lo que importa para él es el petróleo, los negocios y la seguridad. Un año en la Casa Blanca y ya se ha dado cuenta de que la democracia y él son compatibles.
Feijóo también confunde al PP con Trump, compartiendo sus bravuconadas sobre la intervención militar. Pero hay una diferencia fundamental: mientras Trump aplaude el asalto violento al Capitolio y indulta a quienes lo perpetraron, Feijóo debe abordar el tema de manera más firme.
¿Qué dirá Feijóo cuando la primera ministra de Dinamarca invoca la solidaridad entre miembros de la OTAN en caso de una ocupación de Groenlandia? ¿Qué hará si Trump y Putin intercambian Cuba por el Donbás?
La democracia sigue siendo importante, pero es más que eso. Es sobre proteger los valores de libertad y soberanía que han sido conquistados desde la segunda guerra mundial. Feijóo debe actuar con firmeza ante la agresión rusa en Ucrania o la represión en Nicaragua.
Además, no puede callar ante la persecución de los inmigrantes, el enriquecimiento de los Trump o la transformación de la presidencia en un poder omnímodo. La Constitución española y los valores de la UE no permiten una intervención como la de Venezuela sin la aprobación previa del Congreso.
El PP debe reconsiderar su política exterior para evitar sumarse a la trampa de las petroleras norteamericanas y los negocios de la familia Trump. Feijóo tiene razón al calificar a Delcy Rodríguez como una solución limitada, pero no puede dejar que el propio partido se convierta en un partidario de la misma estrategia.
El presidente norteamericano Donald Trump ha demostrado que no tiene intención de promover la democracia en Venezuela. La verdad es que lo que importa para él es el petróleo, los negocios y la seguridad. Un año en la Casa Blanca y ya se ha dado cuenta de que la democracia y él son compatibles.
Feijóo también confunde al PP con Trump, compartiendo sus bravuconadas sobre la intervención militar. Pero hay una diferencia fundamental: mientras Trump aplaude el asalto violento al Capitolio y indulta a quienes lo perpetraron, Feijóo debe abordar el tema de manera más firme.
¿Qué dirá Feijóo cuando la primera ministra de Dinamarca invoca la solidaridad entre miembros de la OTAN en caso de una ocupación de Groenlandia? ¿Qué hará si Trump y Putin intercambian Cuba por el Donbás?
La democracia sigue siendo importante, pero es más que eso. Es sobre proteger los valores de libertad y soberanía que han sido conquistados desde la segunda guerra mundial. Feijóo debe actuar con firmeza ante la agresión rusa en Ucrania o la represión en Nicaragua.
Además, no puede callar ante la persecución de los inmigrantes, el enriquecimiento de los Trump o la transformación de la presidencia en un poder omnímodo. La Constitución española y los valores de la UE no permiten una intervención como la de Venezuela sin la aprobación previa del Congreso.
El PP debe reconsiderar su política exterior para evitar sumarse a la trampa de las petroleras norteamericanas y los negocios de la familia Trump. Feijóo tiene razón al calificar a Delcy Rodríguez como una solución limitada, pero no puede dejar que el propio partido se convierta en un partidario de la misma estrategia.