Una joven 'influencer' italiana ha fallecido a los 38 años después de someterse a una cirugía estética en Moscú. Yulia Burtseva fue trasladada al hospital donde finalmente murió poco después del procedimiento.
La circunstancia de su muerte sigue siendo un misterio, ya que no se conocen detalles sobre el tipo de operación que realizó ni las causas concretas del fallecimiento. El Comité de Investigación de Moscú ha abierto una causa penal para esclarecer si hubo irregularidades durante el procedimiento médico.
La joven, residente en Nápoles junto a su marido y hija, contaba con más de 73.000 seguidores en redes sociales y publicaba habitualmente contenido relacionado con su vida familiar. Hora antes de la intervención, había publicado un video desde una cafetería de Moscú en la red social rusa VK.
La investigación sigue abierta hasta que se obtengan los resultados de los informes médicos. El centro sanitario donde se realizó el procedimiento también ha sido objeto de investigaciones por posibles irregularidades.
Yulia Burtseva era una figura conocida en el mundo digital, pero su muerte es un recordatorio sombrío del peligro que conlleva las prácticas estéticas y la falta de regulación en algunos centros sanitarios.
La circunstancia de su muerte sigue siendo un misterio, ya que no se conocen detalles sobre el tipo de operación que realizó ni las causas concretas del fallecimiento. El Comité de Investigación de Moscú ha abierto una causa penal para esclarecer si hubo irregularidades durante el procedimiento médico.
La joven, residente en Nápoles junto a su marido y hija, contaba con más de 73.000 seguidores en redes sociales y publicaba habitualmente contenido relacionado con su vida familiar. Hora antes de la intervención, había publicado un video desde una cafetería de Moscú en la red social rusa VK.
La investigación sigue abierta hasta que se obtengan los resultados de los informes médicos. El centro sanitario donde se realizó el procedimiento también ha sido objeto de investigaciones por posibles irregularidades.
Yulia Burtseva era una figura conocida en el mundo digital, pero su muerte es un recordatorio sombrío del peligro que conlleva las prácticas estéticas y la falta de regulación en algunos centros sanitarios.