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Una familia de una maldición: cómo la vida juega con la casualidad
La nieta de JFK, Tatiana Schlossberg, se enfrenta a un destino trágico. A los 35 años, ha sido diagnosticada con leucemia mieloide aguda, un cáncer que suelen ser mortal. La buena noticia es que no está sola en esta lucha. Hay muchos más como ella, cuyas vidas han sido reducidas a una batalla sin esperanza.
Pero ¿qué hay de la ciencia? ¿Por qué no puede salvarlas cuando menos lo necesitan? El caso de Tatiana y su familia es especialmente poignantes porque se entiende que el tratamiento adecuado está fuera del alcance de muchos. Las terapias CAR-T, revolucionarias e innovadoras como son, se están utilizando en España para salvar vidas, pero no para quienes tienen la mala suerte de nacer en un país donde la sanidad pública no es accesible para todos.
Hay que recordar a los actores que, ante una enfermedad grave, tienen que vender todo lo que tienen para costearse el tratamiento. ¿Qué opciones tiene una familia trabajadora de clase media? Ninguna, o casi ninguna. El sistema sanitario que se supone más desarrollado del mundo no funciona para todos.
La educación pública, la seguridad y la sanidad universal nos dan una identidad y un sentido de pertenencia. Es hora de que nos volvamos a preguntar por qué algunos son excluidos de este derecho fundamental. La vida es cruel, pero no tiene que ser injusta.
La nieta de JFK, Tatiana Schlossberg, se enfrenta a un destino trágico. A los 35 años, ha sido diagnosticada con leucemia mieloide aguda, un cáncer que suelen ser mortal. La buena noticia es que no está sola en esta lucha. Hay muchos más como ella, cuyas vidas han sido reducidas a una batalla sin esperanza.
Pero ¿qué hay de la ciencia? ¿Por qué no puede salvarlas cuando menos lo necesitan? El caso de Tatiana y su familia es especialmente poignantes porque se entiende que el tratamiento adecuado está fuera del alcance de muchos. Las terapias CAR-T, revolucionarias e innovadoras como son, se están utilizando en España para salvar vidas, pero no para quienes tienen la mala suerte de nacer en un país donde la sanidad pública no es accesible para todos.
Hay que recordar a los actores que, ante una enfermedad grave, tienen que vender todo lo que tienen para costearse el tratamiento. ¿Qué opciones tiene una familia trabajadora de clase media? Ninguna, o casi ninguna. El sistema sanitario que se supone más desarrollado del mundo no funciona para todos.
La educación pública, la seguridad y la sanidad universal nos dan una identidad y un sentido de pertenencia. Es hora de que nos volvamos a preguntar por qué algunos son excluidos de este derecho fundamental. La vida es cruel, pero no tiene que ser injusta.