Alrededor de tres mil quinientos niños y jóvenes que asisten a centros socioeducativos de la Fundación Pere Tarrés han recibido hoy en la ciudad de Barcelona regalos solidarios gracias a una iniciativa de transformación del Nacimiento. Una campaña que busca unir empresas con estos centros para permitirles vivir una Navidad especial, porque "la Navidad no es igual para todos los niños", según Alana Hurtado, responsable de las campañas sociales de Pere Tarrés.
Esta iniciativa ha puesto en contacto a 25 donantes y se han recaudado casi 1.700 regalos que se están repartiendo entre los 41 centros de la fundación. Un pistoletazo de salida del proyecto se dio en el Centro Socioeducativo de Poblenou, donde decenas de niños abrieron los regalos que esperaban desde hace días. Hurtado destaca que "la Navidad es un momento especialmente delicado para las familias" y que estos regalos son un momento especial del año para ellos.
Pero la realidad de gran parte de estas familias no es la de tener un comedor lleno de regalos en casa. La pobreza infantil, según un reciente informe de la Plataforma de Infancia de Cataluña, afecta ya a uno de cada tres niños. Para tratar de paliar los efectos, Pere Tarrés pone en contacto directo a empresas y familias. "Los padrinos y madrinas son empresas solidarias que intentan estar de alguna manera vinculadas al territorio donde está el centro", explica Hurtado.
La fundación cuenta con una red de 97 centros socioeducativos y centros abiertos donde los niños y niñas reciben apoyo educativo y acompañamiento emocional. Mediante actividades lúdicas, buscan que los menores desarrollen habilidades sociales y competencias transversales, y ofrecen también atención psicológica. Estos centros funcionan a menudo como una necesaria desconexión de las situaciones difíciles que viven los niños en casa.
Y no solo se trata de dar regalos, sino hacer que los niños se unan y disfruten de la Navidad. La madre Brenda, de origen peruano, cuenta con la ayuda de Pere Tarrés para su hija Mia, que padece autismo. "Hacen que ellos estén unidos", comenta Brenda.
Esta iniciativa ha puesto en contacto a 25 donantes y se han recaudado casi 1.700 regalos que se están repartiendo entre los 41 centros de la fundación. Un pistoletazo de salida del proyecto se dio en el Centro Socioeducativo de Poblenou, donde decenas de niños abrieron los regalos que esperaban desde hace días. Hurtado destaca que "la Navidad es un momento especialmente delicado para las familias" y que estos regalos son un momento especial del año para ellos.
Pero la realidad de gran parte de estas familias no es la de tener un comedor lleno de regalos en casa. La pobreza infantil, según un reciente informe de la Plataforma de Infancia de Cataluña, afecta ya a uno de cada tres niños. Para tratar de paliar los efectos, Pere Tarrés pone en contacto directo a empresas y familias. "Los padrinos y madrinas son empresas solidarias que intentan estar de alguna manera vinculadas al territorio donde está el centro", explica Hurtado.
La fundación cuenta con una red de 97 centros socioeducativos y centros abiertos donde los niños y niñas reciben apoyo educativo y acompañamiento emocional. Mediante actividades lúdicas, buscan que los menores desarrollen habilidades sociales y competencias transversales, y ofrecen también atención psicológica. Estos centros funcionan a menudo como una necesaria desconexión de las situaciones difíciles que viven los niños en casa.
Y no solo se trata de dar regalos, sino hacer que los niños se unan y disfruten de la Navidad. La madre Brenda, de origen peruano, cuenta con la ayuda de Pere Tarrés para su hija Mia, que padece autismo. "Hacen que ellos estén unidos", comenta Brenda.