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Marian Viloria, una joven que vivió años sin saber qué le ocurría. Desde niña, sentía que algo no funcionaba en su vida. Pero no fue hasta cumplidos los 30 años cuando pudo recibir un diagnóstico de Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).
"Estuve años sin saber qué me ocurría", recuerda la joven. "No sabía si era normal o si había algo más que hacer". La confusión y el malestar eran constantes en su vida. No podía entender por qué sentía miedo y ansiedad de manera repentina, o por qué tenía obsesiones y compulsiones que no podían controlar.
Todo cambió cuando Marian recibió un diagnóstico de TOC. "Fue un alivio saber qué estaba pasando en mi cuerpo y mente", dice. "Pero también fue una sorpresa. No sabía que existía algo como el TOC".
Aunque el diagnóstico fue importante, Marian afirma que el tratamiento no estuvo a su alcance hasta mucho después de recibir el diagnóstico. "Fui muy sensible y tuve dificultades para encontrar ayuda", recuerda. "Pude ir a varios psicólogos, pero el diagnóstico no llegó hasta que era ya adulta".
La experiencia de Marian Viloria es un recordatorio de la importancia de detectar los trastornos obsesivos y compulsivos en sus inicios. "Es increíble que todavía esté muy estigmatizado", dice. "Pero creo que si un padre observa comportamientos repetitivos y el niño ha pasado más de una hora en ellos, ya no es una peculiaridad, es un síntoma".
La joven cree que la clave para superar el TOC es la empatía y el apoyo. "Los padres deben acompañar desde la empatía", dice. "No como una etiqueta, sino algo que está y tenemos que abordar como cualquier situación que se presenta".
Marian también afirma que la detección precoz es fundamental para evitar que el TOC bloquee el aprendizaje de un niño. "Tenemos un sistema de salud y la escuela que sirven como primer actor para iniciar el proceso de apoyo", dice.
La experiencia de Marian Viloria ha sido un viaje difícil, pero también ha sido una oportunidad para aprender y crecer. La joven cree que su historia puede ayudar a otros a entender mejor el TOC y a buscar ayuda cuando sea necesario.
"Espero que mi historia pueda servir como un aviso", dice. "No estés solo si sientes que algo no está bien en tu vida".
"Estuve años sin saber qué me ocurría", recuerda la joven. "No sabía si era normal o si había algo más que hacer". La confusión y el malestar eran constantes en su vida. No podía entender por qué sentía miedo y ansiedad de manera repentina, o por qué tenía obsesiones y compulsiones que no podían controlar.
Todo cambió cuando Marian recibió un diagnóstico de TOC. "Fue un alivio saber qué estaba pasando en mi cuerpo y mente", dice. "Pero también fue una sorpresa. No sabía que existía algo como el TOC".
Aunque el diagnóstico fue importante, Marian afirma que el tratamiento no estuvo a su alcance hasta mucho después de recibir el diagnóstico. "Fui muy sensible y tuve dificultades para encontrar ayuda", recuerda. "Pude ir a varios psicólogos, pero el diagnóstico no llegó hasta que era ya adulta".
La experiencia de Marian Viloria es un recordatorio de la importancia de detectar los trastornos obsesivos y compulsivos en sus inicios. "Es increíble que todavía esté muy estigmatizado", dice. "Pero creo que si un padre observa comportamientos repetitivos y el niño ha pasado más de una hora en ellos, ya no es una peculiaridad, es un síntoma".
La joven cree que la clave para superar el TOC es la empatía y el apoyo. "Los padres deben acompañar desde la empatía", dice. "No como una etiqueta, sino algo que está y tenemos que abordar como cualquier situación que se presenta".
Marian también afirma que la detección precoz es fundamental para evitar que el TOC bloquee el aprendizaje de un niño. "Tenemos un sistema de salud y la escuela que sirven como primer actor para iniciar el proceso de apoyo", dice.
La experiencia de Marian Viloria ha sido un viaje difícil, pero también ha sido una oportunidad para aprender y crecer. La joven cree que su historia puede ayudar a otros a entender mejor el TOC y a buscar ayuda cuando sea necesario.
"Espero que mi historia pueda servir como un aviso", dice. "No estés solo si sientes que algo no está bien en tu vida".