¡Ay, que gran sorpresa! Me parece una decisión un poco extraña, ¿no? La niña se va a Noruega a recoger un premio en medio de tantos problemas que hay ahí en Venezuela... ¡y no con su gobierno, sino con la gente!
Pero supongo que es normal así. Los Nobel están diseñados para reconocer el trabajo de los que hacen la diferencia, y si alguien se esfuerza por mejorar las cosas en un país, entonces eso es algo a celebrar. Aunque me parece un poco... inusual que le den ese premio a alguien que siempre habla de la responsabilidad del gobierno venezolano, ¿sabe? Como si no hubiera hecho nada bien lo que ha hecho hasta ahora.
En fin, supongo que se merece el reconocimiento por su trabajo. Y quién sabe, puede que sea un buen ejemplo para que otros cambien sus actitudes y comiencen a pensar en soluciones concretas, ¡no solo en culpar a alguien o a otro!