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El año se desvanece bajo el manto de la Luna Fría, una superluna que se presentará como un espectáculo luminoso en el cielo nocturno español. Coincidiendo con ser una luna especialmente elevada, este fenómeno es único y podría no volver a repetirse hasta 2042.
La Luna Fría alcanzará su punto máximo en la madrugada del 5 de diciembre, llegando a ser alrededor de las 02:14 horas en la España peninsular. Su aspecto completamente iluminado podrá disfrutarse durante varias noches y cierra un ciclo poco habitual de tres superlunas consecutivas.
Este evento se ha estado esperando con ansias debido a que coincide con ser una superluna. La comunidad astronómica ha estado hablando de este comportamiento extremo, que no volverá a repetirse hasta 2042, lo que añade interés tanto para observadores casuales como para fotógrafos nocturnos.
La ausencia de luz lunar durante la fase nueva coincidirá con el periodo de actividad de las Gemínidas, una de las lluvias de estrellas más destacadas del año. España podría disfrutar de un cielo notablemente oscuro para observar meteoros en torno a mediados de mes.
La Luna Fría de diciembre es conocida tradicionalmente como Luna Fría y el término hace referencia al descenso de las temperaturas y a la llegada de las noches más largas del año. Este fenómeno se ha convertido en una superluna debido al perigeo, momento en que la órbita lunar la sitúa más cerca de la Tierra.
El mejor momento para observar la Luna Fría será la noche del 4 al 5 de diciembre. El satélite aparecerá por el este poco después del anochecer y ascenderá progresivamente hasta culminar en las horas centrales de la madrugada. Para quienes vivan en zonas urbanas, la superluna seguirá siendo perfectamente visible.
La Luna Fría de diciembre no solo marca el final del calendario lunar de 2025, sino que pone el broche a un trimestre inusualmente rico en superlunas. Su brillo intenso, su posición elevada y el simbolismo de la llegada del invierno convierten este fenómeno en una oportunidad privilegiada para mirar al cielo y despedir el año con un instante de pausa.
Este plenilunio llega pocas semanas antes del solsticio de invierno, que este año tendrá lugar el 21 de diciembre y marcará la noche más larga del año. La Luna Fría está tradicionalmente vinculada a este momento del ciclo solar, cuando las temperaturas descienden y se abre paso la estación invernal.
Por tanto, la madrugada del 5 de diciembre ofrecerá uno de los últimos grandes espectáculos astronómicos del año para quienes se detengan a observarlo. Una despedida del 2025 como recordatorio de que el firmamento marca ritmos y ciclos que, aunque constantes, siguen siendo capaces de sorprender.
La Luna Fría alcanzará su punto máximo en la madrugada del 5 de diciembre, llegando a ser alrededor de las 02:14 horas en la España peninsular. Su aspecto completamente iluminado podrá disfrutarse durante varias noches y cierra un ciclo poco habitual de tres superlunas consecutivas.
Este evento se ha estado esperando con ansias debido a que coincide con ser una superluna. La comunidad astronómica ha estado hablando de este comportamiento extremo, que no volverá a repetirse hasta 2042, lo que añade interés tanto para observadores casuales como para fotógrafos nocturnos.
La ausencia de luz lunar durante la fase nueva coincidirá con el periodo de actividad de las Gemínidas, una de las lluvias de estrellas más destacadas del año. España podría disfrutar de un cielo notablemente oscuro para observar meteoros en torno a mediados de mes.
La Luna Fría de diciembre es conocida tradicionalmente como Luna Fría y el término hace referencia al descenso de las temperaturas y a la llegada de las noches más largas del año. Este fenómeno se ha convertido en una superluna debido al perigeo, momento en que la órbita lunar la sitúa más cerca de la Tierra.
El mejor momento para observar la Luna Fría será la noche del 4 al 5 de diciembre. El satélite aparecerá por el este poco después del anochecer y ascenderá progresivamente hasta culminar en las horas centrales de la madrugada. Para quienes vivan en zonas urbanas, la superluna seguirá siendo perfectamente visible.
La Luna Fría de diciembre no solo marca el final del calendario lunar de 2025, sino que pone el broche a un trimestre inusualmente rico en superlunas. Su brillo intenso, su posición elevada y el simbolismo de la llegada del invierno convierten este fenómeno en una oportunidad privilegiada para mirar al cielo y despedir el año con un instante de pausa.
Este plenilunio llega pocas semanas antes del solsticio de invierno, que este año tendrá lugar el 21 de diciembre y marcará la noche más larga del año. La Luna Fría está tradicionalmente vinculada a este momento del ciclo solar, cuando las temperaturas descienden y se abre paso la estación invernal.
Por tanto, la madrugada del 5 de diciembre ofrecerá uno de los últimos grandes espectáculos astronómicos del año para quienes se detengan a observarlo. Una despedida del 2025 como recordatorio de que el firmamento marca ritmos y ciclos que, aunque constantes, siguen siendo capaces de sorprender.