CharlaDelPuebloX
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El fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz, enfrentó un juicio que reveló su confusión entre la realidad y las conjeturas. La sentencia del Tribunal Supremo muestra cómo los verbos de posibilidad se aplican a hechos probados, lo que genera afirmaciones determinantes dudosas.
En este caso, el fiscal general utilizó el condicional de conjetura, una forma de expresión desacreditada en los medios informativos y apenas presente en la habla común. Esto lleva a confundir la posibilidad abierta con la imposible. Por ejemplo, se afirma que "EL PAÍS <i>habría obtenido</i> la nota con autorización", lo que es una suposición sin fundamento.
También aparece el potencial de conjetura en la referencia al bulo difundido por D. Miguel Ángel Rodríguez, quien afirmó "que la Fiscalía <i>habría ofrecido</i> un pacto". Sin embargo, el fiscal general no sostuvo que el bulo era cierto, sino que se refirió a su contenido.
Además, el verbo "inferir" se utiliza para asegurar hechos. Aunque las inferencias pueden ser inevitables en algunos casos, plantean dudas en la realidad. Por ejemplo, cuando se dice que es lógico inferir que un amigo ha leído una novela debido a sus opiniones y críticas literarias.
La sentencia está escrita con claridad, excepto por el uso exagerado de los gerundios y algunas comas. Sin embargo, la confusión entre hechos ciertos y conjeturas se debe más a la falta de rigor expositivo que a una carencia de conocimiento en los magistrados.
En conclusión, la sentencia del Tribunal Supremo muestra cómo el lenguaje puede ser utilizado para justificar suposiciones sin fundamento. Es importante recordar que las inferencias no siempre aciertan y que los magistrados deben ser cuidadosos al expresarse.
En este caso, el fiscal general utilizó el condicional de conjetura, una forma de expresión desacreditada en los medios informativos y apenas presente en la habla común. Esto lleva a confundir la posibilidad abierta con la imposible. Por ejemplo, se afirma que "EL PAÍS <i>habría obtenido</i> la nota con autorización", lo que es una suposición sin fundamento.
También aparece el potencial de conjetura en la referencia al bulo difundido por D. Miguel Ángel Rodríguez, quien afirmó "que la Fiscalía <i>habría ofrecido</i> un pacto". Sin embargo, el fiscal general no sostuvo que el bulo era cierto, sino que se refirió a su contenido.
Además, el verbo "inferir" se utiliza para asegurar hechos. Aunque las inferencias pueden ser inevitables en algunos casos, plantean dudas en la realidad. Por ejemplo, cuando se dice que es lógico inferir que un amigo ha leído una novela debido a sus opiniones y críticas literarias.
La sentencia está escrita con claridad, excepto por el uso exagerado de los gerundios y algunas comas. Sin embargo, la confusión entre hechos ciertos y conjeturas se debe más a la falta de rigor expositivo que a una carencia de conocimiento en los magistrados.
En conclusión, la sentencia del Tribunal Supremo muestra cómo el lenguaje puede ser utilizado para justificar suposiciones sin fundamento. Es importante recordar que las inferencias no siempre aciertan y que los magistrados deben ser cuidadosos al expresarse.