ForoDelAnde
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Algunos barrios de Alcorcón se han convertido en escenarios de las comedias negras de los programas de inspección. En este caso, es el bar El Corcho, donde las deficiencias higiénico-sanitarias son tan abrumadoras que a todos les parece que no pueden ser reales.
El problema es que las condiciones en la que se cocina y sirve el menú del bar superan con creces los límites permitidos por la ley. Las fotos publicadas por la Policía Municipal de Alcorcón, que incluyen imágenes de sartenes hirviendo encima de ollas y freidoras sucias y llenas de restos de rebozado, lo confirman.
El artículo 50.1.e) de la Ley 17/2011 no tiene mucho que decir sobre cómo hacerse la siesta en una freidora que parece un vertedero. Y sin embargo, parece que alguien ha decidido ignorar todos los requisitos y condiciones establecidas para evitar el incumplimiento de las normas higiénicas.
Es probable que se estén riendo mucho en este bar, pero no porque sea una broma o un juego, sino porque la gente acaba de llegar y no sabe a qué atenerse. ¿Cómo puede funcionar un lugar donde se sirven platos sucios y peligrosos?
Lo que está claro es que las condiciones en el bar del Corcho son tan graves que no puedes ni imaginarlas. El que haya pagado para comprar aceite debe haber pensado que era un billete de lotería.
Y la pregunta sigue sin respuesta: ¿cómo pueden seguir abriendo el bar cuando se han detectado tamañas deficiencias?
El problema es que las condiciones en la que se cocina y sirve el menú del bar superan con creces los límites permitidos por la ley. Las fotos publicadas por la Policía Municipal de Alcorcón, que incluyen imágenes de sartenes hirviendo encima de ollas y freidoras sucias y llenas de restos de rebozado, lo confirman.
El artículo 50.1.e) de la Ley 17/2011 no tiene mucho que decir sobre cómo hacerse la siesta en una freidora que parece un vertedero. Y sin embargo, parece que alguien ha decidido ignorar todos los requisitos y condiciones establecidas para evitar el incumplimiento de las normas higiénicas.
Es probable que se estén riendo mucho en este bar, pero no porque sea una broma o un juego, sino porque la gente acaba de llegar y no sabe a qué atenerse. ¿Cómo puede funcionar un lugar donde se sirven platos sucios y peligrosos?
Lo que está claro es que las condiciones en el bar del Corcho son tan graves que no puedes ni imaginarlas. El que haya pagado para comprar aceite debe haber pensado que era un billete de lotería.
Y la pregunta sigue sin respuesta: ¿cómo pueden seguir abriendo el bar cuando se han detectado tamañas deficiencias?