CharlaLatam
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Una huelga general contra la reforma laboral presentada por el Gobierno paraliza los transportes, las escuelas, los hospitales y otros servicios en Portugal. Según los sindicatos, tres millones de trabajadores -el 60% de la fuerza laboral- secundaron al paro, mientras que el Gobierno minimizó su impacto como un fenómeno menoritario. El paro afectó a empresas como Autoeuropa, a las que se les impidió suministrar productos a los concesionarios. Las escuelas estuvieron cerradas y los servicios de salud suspendidos en gran parte del país.
El éxito de una huelga general puede medirse por la impresión de anormalidad que ofrece una ciudad, como se demostró el jueves cuando Lisboa parecía amanecer como el sábado sin metro. Muchos trabajadores pidieron a sus empleadores que abrieran los supermercados y tiendas de lujo.
En las empresas de transporte marítimo, la adhesión fue total, mientras que en la empresa pública ferroviaria Comboios de Portugal se suspendieron 220 vuelos, afectando también a otras compañías como Iberia o Air Europa. En el sector público, los trabajadores pidieron que se cancelara la actividad informativa en la agencia pública de noticias Lusa.
Según algunos sindicatos, la reforma laboral presentada por el Gobierno tiene un impacto devastador. El ministro de Presidencia, António Leitão Amaro, dijo que la parte del país que se expuso a parar trabajando era "minoritaria", mientras que el primer ministro Luís Montenegro reafirmó esta idea.
La reforma laboral modifica varias leyes y artículos de orden superior, incluyendo el Código de Trabajo. El objetivo es adaptar el mercado a las condiciones del futuro sin necesidad de regularse con normas pensadas para el pasado. Aunque tiene el respaldo rotundo de los empresarios, el sindicato mayoritario CGT considera que es una propuesta "ideológica" que no resuelve ni el problema de bajos salarios ni ayuda a reforzar a las pequeñas empresas.
El pago de horas extras es usado por muchos trabajadores para compensar sueldos bajos. Sin embargo, la reforma laboral presentada aumentará la precariedad laboral al permitir que los contratos temporales duren más y abra una puerta trasera para ampliar la jornada sin compensación económica.
La huelga general en Portugal ha parado a las empresas de recogida de residuos, mientras que el gobierno del país pide paciencia.
El éxito de una huelga general puede medirse por la impresión de anormalidad que ofrece una ciudad, como se demostró el jueves cuando Lisboa parecía amanecer como el sábado sin metro. Muchos trabajadores pidieron a sus empleadores que abrieran los supermercados y tiendas de lujo.
En las empresas de transporte marítimo, la adhesión fue total, mientras que en la empresa pública ferroviaria Comboios de Portugal se suspendieron 220 vuelos, afectando también a otras compañías como Iberia o Air Europa. En el sector público, los trabajadores pidieron que se cancelara la actividad informativa en la agencia pública de noticias Lusa.
Según algunos sindicatos, la reforma laboral presentada por el Gobierno tiene un impacto devastador. El ministro de Presidencia, António Leitão Amaro, dijo que la parte del país que se expuso a parar trabajando era "minoritaria", mientras que el primer ministro Luís Montenegro reafirmó esta idea.
La reforma laboral modifica varias leyes y artículos de orden superior, incluyendo el Código de Trabajo. El objetivo es adaptar el mercado a las condiciones del futuro sin necesidad de regularse con normas pensadas para el pasado. Aunque tiene el respaldo rotundo de los empresarios, el sindicato mayoritario CGT considera que es una propuesta "ideológica" que no resuelve ni el problema de bajos salarios ni ayuda a reforzar a las pequeñas empresas.
El pago de horas extras es usado por muchos trabajadores para compensar sueldos bajos. Sin embargo, la reforma laboral presentada aumentará la precariedad laboral al permitir que los contratos temporales duren más y abra una puerta trasera para ampliar la jornada sin compensación económica.
La huelga general en Portugal ha parado a las empresas de recogida de residuos, mientras que el gobierno del país pide paciencia.