ForistaDelPueblo
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La guerra sucia en la que estuvieron involucrados el PP y la Policía Nacional, durante la legislatura de Mariano Rajoy, sigue siendo un tema candente. Un caso particular que llama la atención es el montaje para intentar atribuir tráfico de cocaína a Miguel Urbán, quien resultó ser inocente, y su posterior uso para extender la investigación a José Ramón Arrieta, senador de Podemos.
En 2016, un oficial de la Policía Antidroga rastreó información comprometedora sobre Arrieta en las bases de datos restringidas. El oficial buscó en las bases de datos "Josetxu Arrieta", "Arrieta" y otros variantes del nombre, lo que sugiere una búsqueda sistemática para identificar posibles vínculos con el narcotráfico. Sin embargo, no se encontraron indicios de ninguna investigación real.
El montaje sobre Urbán fue utilizado también para investigar a Arrieta, lo que indica una manipulación del sistema para desacreditar al partido político en oposición. La Policía Antidroga utilizó un testimonio falso de un confidente para acusar a Urbán de participar en la financiación irregular del partido, pero la investigación fue archivada después de tres meses.
El objetivo final de la Operación Cardenal era desacreditar al partido político y evitar que llegara al Gobierno. El comisario José Luis Olivera, quien dirigió el montaje, declaró en la Audiencia Nacional que buscaba información sobre el entorno de Urbán para identificar posibles vínculos con el narcotráfico.
La investigación también involucra a otros mandos policiales y ha sido objeto de varias citaciones ante el Tribunal Supremo. En 2018, el juez Santiago Pedraz archivó la acusación contra el comisario Olivera y otros mandos por falta de pruebas.
El caso sigue en curso en la Audiencia Nacional, con nuevas citaciones esperadas. El exsenador José Arrieta ya se ha personado en la causa y su participación en el partido político es objeto de investigación.
En 2016, un oficial de la Policía Antidroga rastreó información comprometedora sobre Arrieta en las bases de datos restringidas. El oficial buscó en las bases de datos "Josetxu Arrieta", "Arrieta" y otros variantes del nombre, lo que sugiere una búsqueda sistemática para identificar posibles vínculos con el narcotráfico. Sin embargo, no se encontraron indicios de ninguna investigación real.
El montaje sobre Urbán fue utilizado también para investigar a Arrieta, lo que indica una manipulación del sistema para desacreditar al partido político en oposición. La Policía Antidroga utilizó un testimonio falso de un confidente para acusar a Urbán de participar en la financiación irregular del partido, pero la investigación fue archivada después de tres meses.
El objetivo final de la Operación Cardenal era desacreditar al partido político y evitar que llegara al Gobierno. El comisario José Luis Olivera, quien dirigió el montaje, declaró en la Audiencia Nacional que buscaba información sobre el entorno de Urbán para identificar posibles vínculos con el narcotráfico.
La investigación también involucra a otros mandos policiales y ha sido objeto de varias citaciones ante el Tribunal Supremo. En 2018, el juez Santiago Pedraz archivó la acusación contra el comisario Olivera y otros mandos por falta de pruebas.
El caso sigue en curso en la Audiencia Nacional, con nuevas citaciones esperadas. El exsenador José Arrieta ya se ha personado en la causa y su participación en el partido político es objeto de investigación.