"Crecí en un piso de 30 metros cuadrados y me crié en la calle, así que, habiendo hecho todo lo que he hecho, solo puedo tener agradecimiento"
Joan Coscubiela, exdirigente del sindicato CCOO, se define como "xava" agradecido de la Barceloneta. Nació en 1954 y creció en un piso de 30 metros cuadrados, donde su padre, detenido por formar parte de Comisiones Obreras, le inculcó el amor por la política desde una edad temprana. Coscubiela siempre ha estado ligado a la izquierda catalana, y aunque no tiene ninguna relación orgánica con los Comuns, admira su liderazgo en la ciudad.
El exdirigente de CCOO se retiró del Parlament en 2017, pero solo un año después asumió la dirección de la Escola de Treball de CCOO. Hasta este pasado viernes, Coscubiela fue director de la institución, pero ahora volverá a ser "cien por cien pensionista". Según él mismo, "hablar de jubilación se le hace bola" porque no entra dentro de sus planes quedarse quieto.
Coscubiela tiene una costumbre peculiar: releer lo que escribe para ver si aguanta el paso del tiempo. En su libro "Empantanados", hacía la predicción de que dentro del independentismo saldría un núcleo potente de extrema derecha, que actualmente está en Aliança Catalana. Según él mismo, no hay que caer en la "trampa de sobredimensionar" a los extremistas o en la "profecía autocumplida" derivada de señalar a los jóvenes como sus principales votantes.
A continuación, Coscubiela destaca su relación con dirigentes políticos. No tiene ninguna relación orgánica con el espacio de los Comuns, pero admira al líder del equipo "Ciutadans". En cuanto a la oposición al PSC, es cauteloso: "Sin comentarios", responde sobre las posibles acusaciones.
Coscubiela habla también sobre su vida personal. Se prepara para correr la maratón de Granollers en enero y tiene como mejor marca una hora y 26 minutos. Un record de su amigo, el ex-president Salvador Illa, fue una hora y 46 minutos hace tres años.
El exdirigente del sindicato CCOO también se atreve a criticar al gobierno: "Fui el primero" en llamar a Mariano Rajoy corrupto durante la crisis del caso Bárcenas. En ese momento, la izquierda aplaudió su posición frente a la mayoría absoluta del PP.
Joan Coscubiela, exdirigente del sindicato CCOO, se define como "xava" agradecido de la Barceloneta. Nació en 1954 y creció en un piso de 30 metros cuadrados, donde su padre, detenido por formar parte de Comisiones Obreras, le inculcó el amor por la política desde una edad temprana. Coscubiela siempre ha estado ligado a la izquierda catalana, y aunque no tiene ninguna relación orgánica con los Comuns, admira su liderazgo en la ciudad.
El exdirigente de CCOO se retiró del Parlament en 2017, pero solo un año después asumió la dirección de la Escola de Treball de CCOO. Hasta este pasado viernes, Coscubiela fue director de la institución, pero ahora volverá a ser "cien por cien pensionista". Según él mismo, "hablar de jubilación se le hace bola" porque no entra dentro de sus planes quedarse quieto.
Coscubiela tiene una costumbre peculiar: releer lo que escribe para ver si aguanta el paso del tiempo. En su libro "Empantanados", hacía la predicción de que dentro del independentismo saldría un núcleo potente de extrema derecha, que actualmente está en Aliança Catalana. Según él mismo, no hay que caer en la "trampa de sobredimensionar" a los extremistas o en la "profecía autocumplida" derivada de señalar a los jóvenes como sus principales votantes.
A continuación, Coscubiela destaca su relación con dirigentes políticos. No tiene ninguna relación orgánica con el espacio de los Comuns, pero admira al líder del equipo "Ciutadans". En cuanto a la oposición al PSC, es cauteloso: "Sin comentarios", responde sobre las posibles acusaciones.
Coscubiela habla también sobre su vida personal. Se prepara para correr la maratón de Granollers en enero y tiene como mejor marca una hora y 26 minutos. Un record de su amigo, el ex-president Salvador Illa, fue una hora y 46 minutos hace tres años.
El exdirigente del sindicato CCOO también se atreve a criticar al gobierno: "Fui el primero" en llamar a Mariano Rajoy corrupto durante la crisis del caso Bárcenas. En ese momento, la izquierda aplaudió su posición frente a la mayoría absoluta del PP.