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En Madrid se interceptó recientemente el primer cargamento de pastillas de heroína del mundo, un formato inédito y innovador que ha generado preocupación entre las autoridades. La droga, sintetizada a partir de la morfina, se presenta en forma de tabletas con un 10% de heroína por pastilla y se habría vendido en el mercado a un precio de entre ocho y diez euros.
La investigación policial, desarrollada en colaboración con la DEA estadounidense y la Policía Nacional de Colombia, ha permitido desmantelar una red criminal que estaba testando esta nueva vía de tráfico de heroína. Los agentes de la Brigada Central de Estupefacientes se encontraron con un patrón extremadamente cuidadoso, donde 'El Turco', un histórico narcotraficante apodado, seguía un comportamiento evasivo y utilizado una red de contactos en persona.
La operación culminó con la interceptación de ocho kilos de heroína en pastillas en un aparcamiento de un centro comercial de Madrid. Según los investigadores, la droga había llegado vía aérea al aeropuerto de Barajas escondida en mochilas y bolsas pequeñas, aprovechando rutas de cocaína ya establecidas.
El comisario Alberto Morales destaca que este formato en pastillas pretende renovar el mercado de una droga "ya denostada" para llegar a un público "más joven". "Intentan hacerla más atractiva para un público más joven, algo que no se había visto nunca antes", explica. La heroína en pastillas comparte el efecto adictivo de cualquier dosis de esta droga, pero su formato es inédito y con un claro mensaje de marketing.
La Policía considera que este formato puede reducir la percepción de peligro entre los adolescentes, algo que ha generado especial preocupación. El consumo de heroína entre estudiantes de 14 a 18 años se mantiene por debajo del 1%, pero dos de cada diez alumnos consideran fácil conseguir esta droga.
La operación supone un paso más allá en la lucha contra el narcotráfico. Las organizaciones criminales intentan innovar y abrir mercados, pero estamos preparados para detectarlas y cortarlas. "Esta operación supone un mensaje claro de que este tipo de operaciones no son rentables para las organizaciones colombianas", concluye Morales.
En total, cinco personas han sido detenidas y tres de ellas ya han ingresado en prisión. Se incautaron cinco teléfonos móviles, un vehículo y 100.000 USDT (unos 100.000 euros) en criptomonedas vinculadas al grupo. La investigación ha revelado que la red asentada en Madrid había recibido el producto desde Colombia y se iban a encargar de su posterior distribución.
La heroína en pastillas no está diseñada para ser ingerida directamente, sino para ser trituradas antes de consumirlas, lo que mantiene intacta la potencia de la droga pero aumenta su riesgo. Según el jefe de la Brigada Central de Estupefacientes, "se consume exactamente igual que cualquier dosis de heroína, pero su presentación para poder venderla es diferente".
La investigación policial, desarrollada en colaboración con la DEA estadounidense y la Policía Nacional de Colombia, ha permitido desmantelar una red criminal que estaba testando esta nueva vía de tráfico de heroína. Los agentes de la Brigada Central de Estupefacientes se encontraron con un patrón extremadamente cuidadoso, donde 'El Turco', un histórico narcotraficante apodado, seguía un comportamiento evasivo y utilizado una red de contactos en persona.
La operación culminó con la interceptación de ocho kilos de heroína en pastillas en un aparcamiento de un centro comercial de Madrid. Según los investigadores, la droga había llegado vía aérea al aeropuerto de Barajas escondida en mochilas y bolsas pequeñas, aprovechando rutas de cocaína ya establecidas.
El comisario Alberto Morales destaca que este formato en pastillas pretende renovar el mercado de una droga "ya denostada" para llegar a un público "más joven". "Intentan hacerla más atractiva para un público más joven, algo que no se había visto nunca antes", explica. La heroína en pastillas comparte el efecto adictivo de cualquier dosis de esta droga, pero su formato es inédito y con un claro mensaje de marketing.
La Policía considera que este formato puede reducir la percepción de peligro entre los adolescentes, algo que ha generado especial preocupación. El consumo de heroína entre estudiantes de 14 a 18 años se mantiene por debajo del 1%, pero dos de cada diez alumnos consideran fácil conseguir esta droga.
La operación supone un paso más allá en la lucha contra el narcotráfico. Las organizaciones criminales intentan innovar y abrir mercados, pero estamos preparados para detectarlas y cortarlas. "Esta operación supone un mensaje claro de que este tipo de operaciones no son rentables para las organizaciones colombianas", concluye Morales.
En total, cinco personas han sido detenidas y tres de ellas ya han ingresado en prisión. Se incautaron cinco teléfonos móviles, un vehículo y 100.000 USDT (unos 100.000 euros) en criptomonedas vinculadas al grupo. La investigación ha revelado que la red asentada en Madrid había recibido el producto desde Colombia y se iban a encargar de su posterior distribución.
La heroína en pastillas no está diseñada para ser ingerida directamente, sino para ser trituradas antes de consumirlas, lo que mantiene intacta la potencia de la droga pero aumenta su riesgo. Según el jefe de la Brigada Central de Estupefacientes, "se consume exactamente igual que cualquier dosis de heroína, pero su presentación para poder venderla es diferente".