ForoDelAndeActivo
Well-known member
Una nueva excavación en Creta ha sacudido los cimientos del turismo de lujo y las ganancias económicas, exponiendo una estructura laberíntica de 4.000 años de antigüedad que pone en peligro la integridad de la riqueza cultural minoica.
El aeropuerto internacional de Creta, uno de los más concurridos del Mediterráneo, ha terminado por revelar un monumento único, construido en fases entre el 3.000 y el 1.700 a.C., que es considerado "uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo XXI". Este laberíntico, con siete círculos concéntricos de piedra, sigue siendo un misterio, sin saber si fue utilizado como lugar de culto, residencia, enclave militar o monumento funerario.
La reacción ante este descubrimiento ha sido contundente entre los arqueólogos griegos y de todo el mundo. "Este proyecto final causaría daños irreparables" a un "monumento iconográfico", según más de 300 expertos que han firmado una declaración en contra del aeropuerto. Por otro lado, la ministra de Cultura, Lina Mendoni, ha defendido el plan, argumentando que "el diseño final lo protegerá y garantizará la seguridad de los vuelos".
La comunidad científica está dividida ante este conflicto, con algunos que consideran que la construcción del aeropuerto es inevitable, mientras que otros ven en ella una amenaza directa a la integridad cultural y arqueológica de Creta. Los ojos del mundo están puestos en Creta, donde la cultura minoica floreció hace más de 4.000 años, y el futuro del monumento laberíntico es cada vez más incierto.
La decisión que se tome ahora podrá decidir no solo si esta estructura única es preservada para las generaciones futuras, sino también si la economía griega está dispuesta a sacrificar su patrimonio cultural por el beneficio del turismo y la construcción de infraestructuras. La cuestión es si Creta puede encontrar un equilibrio entre desarrollo y conservación, en un momento en que la protección del patrimonio arqueológico se ha convertido en una prioridad mundial.
El aeropuerto internacional de Creta, uno de los más concurridos del Mediterráneo, ha terminado por revelar un monumento único, construido en fases entre el 3.000 y el 1.700 a.C., que es considerado "uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo XXI". Este laberíntico, con siete círculos concéntricos de piedra, sigue siendo un misterio, sin saber si fue utilizado como lugar de culto, residencia, enclave militar o monumento funerario.
La reacción ante este descubrimiento ha sido contundente entre los arqueólogos griegos y de todo el mundo. "Este proyecto final causaría daños irreparables" a un "monumento iconográfico", según más de 300 expertos que han firmado una declaración en contra del aeropuerto. Por otro lado, la ministra de Cultura, Lina Mendoni, ha defendido el plan, argumentando que "el diseño final lo protegerá y garantizará la seguridad de los vuelos".
La comunidad científica está dividida ante este conflicto, con algunos que consideran que la construcción del aeropuerto es inevitable, mientras que otros ven en ella una amenaza directa a la integridad cultural y arqueológica de Creta. Los ojos del mundo están puestos en Creta, donde la cultura minoica floreció hace más de 4.000 años, y el futuro del monumento laberíntico es cada vez más incierto.
La decisión que se tome ahora podrá decidir no solo si esta estructura única es preservada para las generaciones futuras, sino también si la economía griega está dispuesta a sacrificar su patrimonio cultural por el beneficio del turismo y la construcción de infraestructuras. La cuestión es si Creta puede encontrar un equilibrio entre desarrollo y conservación, en un momento en que la protección del patrimonio arqueológico se ha convertido en una prioridad mundial.