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Han Kang, la autora norcoreana que ganó el Premio Nobel de Literatura en 2024, ha hablado sobre su experiencia después de recibir el premio. En una entrevista reciente, expresó que "he perdido un poco de mi vida privada" y que se siente honrada pero también un poco aislada.
La escritora coreana admitió que no ha cambiado mucho en su estilo de escritura desde que ganó el Premio Nobel. "Intento continuar la novela en la que estaba trabajando", dijo, refiriéndose a su próximo proyecto. También comentó que está bien con los demás autores coreanos y se felicitaron sinceramente con ella.
Han Kang habló sobre la memoria como tema central en sus libros. "La memoria es importante, tan importante como seguir viviendo", dijo. La escritora expuso que su obra explora la forma en que recordamos a los muertos y cómo nuestra memoria puede devolverles la vida. Este tema se refleja en sus novelas como "Blanco" (2016), "Actos humanos" (2014) e "Imposible decir adiós" (1998).
La escritora también mencionó que su libro "Blanco" es sobre la vida de su madre, quien sufrió violencia a lo largo de su vida. Han Kang explicó que su padre nunca habló sobre la muerte de su hermana hasta que ella cumplió 20 años. Por otro lado, su madre le contó de ello con más frecuencia.
"Blanco" es una novela poética y memoriosa, que combina elementos de prosa y ensayos. Han Kang explicó que comenzó escribiendo una lista de objetos blancos, que luego se convirtió en la base para su historia. "No quiero encasillarla en una categoría específica", dijo.
La escritora también habló sobre su relación con Polonia, país en el que pasó cinco meses para escribir "Blanco". Han Kang mencionó que la topografía de Varsovia está ligada a la historia y que la reconstrucción de la ciudad evoca la reconstrucción de su hermana.
En cuanto a la violencia, Han Kang expresó que es un tema central en sus libros. La escritora habló sobre la masacre de Gwangju en 1980 y las matanza de militantes comunistas y simpatizantes norcoreanos en 1948. Ambos libros tratan sobre temas largamente censurados.
Han Kang también comentó que el año pasado, cuando el presidente Yoon Suk-yool declaró la ley marcial, pensó que era imposible de revertir. La escritora expresó su profundo sentimiento por los padres de las víctimas y cómo han luchado para recordar a sus hijos asesinados.
Finalmente, Han Kang mencionó que sus libros están impregnados de una profunda espiritualidad pero no tienen afiliación religiosa. La escritora habló sobre su relación con la oración y cómo escribir un libro es como ofrecer un cuerpo y una vida a su hermana.
La escritora coreana admitió que no ha cambiado mucho en su estilo de escritura desde que ganó el Premio Nobel. "Intento continuar la novela en la que estaba trabajando", dijo, refiriéndose a su próximo proyecto. También comentó que está bien con los demás autores coreanos y se felicitaron sinceramente con ella.
Han Kang habló sobre la memoria como tema central en sus libros. "La memoria es importante, tan importante como seguir viviendo", dijo. La escritora expuso que su obra explora la forma en que recordamos a los muertos y cómo nuestra memoria puede devolverles la vida. Este tema se refleja en sus novelas como "Blanco" (2016), "Actos humanos" (2014) e "Imposible decir adiós" (1998).
La escritora también mencionó que su libro "Blanco" es sobre la vida de su madre, quien sufrió violencia a lo largo de su vida. Han Kang explicó que su padre nunca habló sobre la muerte de su hermana hasta que ella cumplió 20 años. Por otro lado, su madre le contó de ello con más frecuencia.
"Blanco" es una novela poética y memoriosa, que combina elementos de prosa y ensayos. Han Kang explicó que comenzó escribiendo una lista de objetos blancos, que luego se convirtió en la base para su historia. "No quiero encasillarla en una categoría específica", dijo.
La escritora también habló sobre su relación con Polonia, país en el que pasó cinco meses para escribir "Blanco". Han Kang mencionó que la topografía de Varsovia está ligada a la historia y que la reconstrucción de la ciudad evoca la reconstrucción de su hermana.
En cuanto a la violencia, Han Kang expresó que es un tema central en sus libros. La escritora habló sobre la masacre de Gwangju en 1980 y las matanza de militantes comunistas y simpatizantes norcoreanos en 1948. Ambos libros tratan sobre temas largamente censurados.
Han Kang también comentó que el año pasado, cuando el presidente Yoon Suk-yool declaró la ley marcial, pensó que era imposible de revertir. La escritora expresó su profundo sentimiento por los padres de las víctimas y cómo han luchado para recordar a sus hijos asesinados.
Finalmente, Han Kang mencionó que sus libros están impregnados de una profunda espiritualidad pero no tienen afiliación religiosa. La escritora habló sobre su relación con la oración y cómo escribir un libro es como ofrecer un cuerpo y una vida a su hermana.