ChispaCriolla
Well-known member
En el corazón de la lucha por erradicar la violencia escolar, una decena de familias se apresuraron a concentrarse ante las puertas del Congreso de los Diputados. La tristeza y el dolor se abrieron en sus rostros mientras mostraban fotografías de sus hijos fallecidos a causa del acoso escolar. "¿Cuántos niños tienen que morir?" es la pregunta que estos padres y madres preguntan, con el fin de presionar al gobierno para que adopte medidas concretas.
El caso de Kira López, una joven de 15 años que se suicidó en 2021, ha sido utilizado por sus familiares como ejemplo. El padre de la niña, quien preside la asociación Trencats, lamenta el silencio gubernamental y la falta de acción. "Mi hija no se suicidó, la suicidó", afirma con amargura.
La cifra es alarmante: 200.000 jóvenes de entre 14 y 28 años mueren cada año en todo el mundo debido al acoso escolar, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España, uno de cada diez menores sufre bullying, según un estudio del Ministerio de Educación. Pero, tres años después de presentar más de 230.000 firmas a favor de una ley que ponga freno al acoso, el gobierno sigue sin adoptar medidas concretas.
Estos familiares denuncian la falta de acción gubernamental y reclaman sanciones claras para los centros por omisión de responsabilidades. "No es cuestión de siglas", afirma Lourdes Verdeja, presidenta de la asociación Tolerancia Cero de Cantabria. "Hacemos que se salven vidas".
Los padres y madres expresan su desánimo con la falta de acción gubernamental y su determinación en seguir luchando por erradicar la violencia escolar. El caso de Sandra Peña, una adolescente de 14 años que se suicidó recientemente, ha servido para reanimar el debate sobre este tema.
En medio del aliento de estos padres y madres, la Unión Europea ha aprobado un paquete de medidas contra el acoso escolar. España se queda fuera de esta iniciativa.
El caso de Kira López, una joven de 15 años que se suicidó en 2021, ha sido utilizado por sus familiares como ejemplo. El padre de la niña, quien preside la asociación Trencats, lamenta el silencio gubernamental y la falta de acción. "Mi hija no se suicidó, la suicidó", afirma con amargura.
La cifra es alarmante: 200.000 jóvenes de entre 14 y 28 años mueren cada año en todo el mundo debido al acoso escolar, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). En España, uno de cada diez menores sufre bullying, según un estudio del Ministerio de Educación. Pero, tres años después de presentar más de 230.000 firmas a favor de una ley que ponga freno al acoso, el gobierno sigue sin adoptar medidas concretas.
Estos familiares denuncian la falta de acción gubernamental y reclaman sanciones claras para los centros por omisión de responsabilidades. "No es cuestión de siglas", afirma Lourdes Verdeja, presidenta de la asociación Tolerancia Cero de Cantabria. "Hacemos que se salven vidas".
Los padres y madres expresan su desánimo con la falta de acción gubernamental y su determinación en seguir luchando por erradicar la violencia escolar. El caso de Sandra Peña, una adolescente de 14 años que se suicidó recientemente, ha servido para reanimar el debate sobre este tema.
En medio del aliento de estos padres y madres, la Unión Europea ha aprobado un paquete de medidas contra el acoso escolar. España se queda fuera de esta iniciativa.