ForoCriollo
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La negociación entre el PSC y Junts por la nueva ordenanza de civismo en Barcelona parece haber avanceado, según revela la postura del ERC. El partido republicano ha aceptado participar en las conversaciones con el gobierno municipal socialista, pero su "sí" a la norma está condicionado a ciertas condiciones.
La primera de ellas es que ninguna sanción administrativa perjudique a las personas migradas en sus informes de arraigo. En otras palabras, la nueva ordenanza no debe convertirse en una herramienta únicamente punitiva o alineada con los planteamientos de la derecha.
En este sentido, el concejal Jordi Coronas insta al gobierno a incorporar una "mirada social, inclusiva y centrada en la convivencia" al texto final. Además, solicita priorizar la mediación y ampliar los equipos de intervención comunitaria para abordar las causas profundas del conflicto social.
El ERC también pide que se establezcan criterios de proporcionalidad e intervención social en todos los procedimientos sancionadores y que se apliquen efectivamente el acuerdo para incorporar a 100 agentes más a la Guardia Urbana.
En contraste, el PSC ha centrado sus esfuerzos en la negociación con Junts, el único partido de la oposición con quién suma mayoría. Aunque no está cerrada la puerta a ampliar esta alianza, su atención se centra actualmente en sacar adelante la modificación de una norma que entró en vigor hace 20 años.
La nueva ordenanza de civismo sería un paso importante en la trayectoria política del teniente de alcaldía Albert Batlle.
En definitiva, parece que el ERC está buscando garantizar que la nueva ordenanza sea social y inclusiva, sin caer en recetas antiguas y propias de una ordenanza de derechas.
La primera de ellas es que ninguna sanción administrativa perjudique a las personas migradas en sus informes de arraigo. En otras palabras, la nueva ordenanza no debe convertirse en una herramienta únicamente punitiva o alineada con los planteamientos de la derecha.
En este sentido, el concejal Jordi Coronas insta al gobierno a incorporar una "mirada social, inclusiva y centrada en la convivencia" al texto final. Además, solicita priorizar la mediación y ampliar los equipos de intervención comunitaria para abordar las causas profundas del conflicto social.
El ERC también pide que se establezcan criterios de proporcionalidad e intervención social en todos los procedimientos sancionadores y que se apliquen efectivamente el acuerdo para incorporar a 100 agentes más a la Guardia Urbana.
En contraste, el PSC ha centrado sus esfuerzos en la negociación con Junts, el único partido de la oposición con quién suma mayoría. Aunque no está cerrada la puerta a ampliar esta alianza, su atención se centra actualmente en sacar adelante la modificación de una norma que entró en vigor hace 20 años.
La nueva ordenanza de civismo sería un paso importante en la trayectoria política del teniente de alcaldía Albert Batlle.
En definitiva, parece que el ERC está buscando garantizar que la nueva ordenanza sea social y inclusiva, sin caer en recetas antiguas y propias de una ordenanza de derechas.