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Un embarazo críptico, sorpresa al despertar y una madrastra que nunca esperó
Carmen Romero acudió a urgencias con dolor de estómago y ganas de ir al baño todo el rato. Sin embargo, su dolor de tripa resultó ser un preludio a un embarazo sorpresa. La tinerfeña, entonces de 24 años, se enteró de que estaba embarazada en medio de una conversación con la enfermera cuando le dijeron: "Estás embarazada". Una conversación que resultaría clave para ella.
La noche previa al parto, Romero se sentía despejada y relajada, pero con un sentimiento de inquietud. Había sido madre hace dos años y medio y una hernia de hiato la había causado inflamación en el abdomen durante ese tiempo.
Lo que a Carmen Romero sorprendió fue la falta de reconocimiento de su propio cuerpo. Le dijeron que estaba dando a luz, pero no podía creerlo. "Yo me negaba rotundamente a meterme en el paritorio", recordó con 31 años y dos hijos. En ese momento solo quería una epidural. Pero una vez que se tranquilizaron, le dijeron: "Esque te la cabeza fuera". En ese momento, Romero no entendió qué pasaba. Se quedó en el salón de partos durante solo diez minutos.
El embarazo críptico resulta ser un fenómeno poco común y difícil que se puede atribuir a la falta de registro de las mujeres. La doctora Abel Renuncio destaca algunos de los factores que pueden llevar a esta situación: ciclos menstruales irregulares, inflamación del vientre, o incluso el consumo excesivo de alcohol y tabaco.
El caso de Aina Binimelis, agente de viajes mallorquina de 29 años, resultó ser un ejemplo perfecto. Binimelis padecía ovarios poliquísticos, una afección hormonal que suele afectar al ciclo menstrual. Una menstruación irregular le llevó a una situación inesperada en la que el doctor le dijo: "Pues estás de 27 semanas". Binimelis acudió a servicios sociales para dar su hijo en adopción, pero después descubrió que era su propia hija.
La falta de tiempo y soporte emocional resulta ser un gran reto para las mujeres que viven este tipo de embarazo críptico. La psicóloga Patricia Fernández Lorenzo destaca la importancia de generar un vínculo materno-filial, fundamental para las madres. Una vez que se reconoce el embarazo críptico, es crucial encontrar tiempo y recursos para fomentar esta conexión emocional.
El caso de Rocío Carrillo, enfermera barcelonesa de 39 años, resultó ser un ejemplo sorprendente cuando descubrió que estaba embarazada en una clínica abortiva. La experiencia fue complicada para ella. Después del parto decidió dar a su hijo en adopción, pero con el tiempo, decidió adoptarlo.
La noticia de estos casos puede ser difícil de creer. Pero son un recordatorio de que cada persona es única y cualquier caso puede resultar sorprendente.
Carmen Romero acudió a urgencias con dolor de estómago y ganas de ir al baño todo el rato. Sin embargo, su dolor de tripa resultó ser un preludio a un embarazo sorpresa. La tinerfeña, entonces de 24 años, se enteró de que estaba embarazada en medio de una conversación con la enfermera cuando le dijeron: "Estás embarazada". Una conversación que resultaría clave para ella.
La noche previa al parto, Romero se sentía despejada y relajada, pero con un sentimiento de inquietud. Había sido madre hace dos años y medio y una hernia de hiato la había causado inflamación en el abdomen durante ese tiempo.
Lo que a Carmen Romero sorprendió fue la falta de reconocimiento de su propio cuerpo. Le dijeron que estaba dando a luz, pero no podía creerlo. "Yo me negaba rotundamente a meterme en el paritorio", recordó con 31 años y dos hijos. En ese momento solo quería una epidural. Pero una vez que se tranquilizaron, le dijeron: "Esque te la cabeza fuera". En ese momento, Romero no entendió qué pasaba. Se quedó en el salón de partos durante solo diez minutos.
El embarazo críptico resulta ser un fenómeno poco común y difícil que se puede atribuir a la falta de registro de las mujeres. La doctora Abel Renuncio destaca algunos de los factores que pueden llevar a esta situación: ciclos menstruales irregulares, inflamación del vientre, o incluso el consumo excesivo de alcohol y tabaco.
El caso de Aina Binimelis, agente de viajes mallorquina de 29 años, resultó ser un ejemplo perfecto. Binimelis padecía ovarios poliquísticos, una afección hormonal que suele afectar al ciclo menstrual. Una menstruación irregular le llevó a una situación inesperada en la que el doctor le dijo: "Pues estás de 27 semanas". Binimelis acudió a servicios sociales para dar su hijo en adopción, pero después descubrió que era su propia hija.
La falta de tiempo y soporte emocional resulta ser un gran reto para las mujeres que viven este tipo de embarazo críptico. La psicóloga Patricia Fernández Lorenzo destaca la importancia de generar un vínculo materno-filial, fundamental para las madres. Una vez que se reconoce el embarazo críptico, es crucial encontrar tiempo y recursos para fomentar esta conexión emocional.
El caso de Rocío Carrillo, enfermera barcelonesa de 39 años, resultó ser un ejemplo sorprendente cuando descubrió que estaba embarazada en una clínica abortiva. La experiencia fue complicada para ella. Después del parto decidió dar a su hijo en adopción, pero con el tiempo, decidió adoptarlo.
La noticia de estos casos puede ser difícil de creer. Pero son un recordatorio de que cada persona es única y cualquier caso puede resultar sorprendente.