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El Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública, Óscar López, ha resuelto declarar desierta la adjudicación del conocido Lote 3 del contrato de ciberseguridad de telecomunicaciones de la Administración Central. La decisión afecta a Telefónica, que inicialmente se había adjudicado el contrato.
La Mesa de Contratación ha determinado que la propuesta de Telefónica, junto con la sociedad Govertis, que forma parte del consorcio, no cumplía con los requisitos del contrato. Específicamente, Govertis no tenía un plan de igualdad inscrito en el registro oficial.
La Mesa señala que la ausencia de este plan constituía una causa de prohibición de contratar, según la Ley de Contratos del Sector Público. El acta detalla que esta sociedad del grupo Telefónica figuraba como entidad que integra solvencia técnica de la UTE, por lo que la falta de plan de igualdad afectaba directamente a la aptitud de la oferta.
Este escenario sigue un patrón ya visto en una licitación anterior, donde la descalificación inicial del primer ganador, MasOrange, también se debió a la ausencia del plan de igualdad. La misma causa ha afectado ahora a la propuesta de Telefónica.
La resolución de la Mesa de Contratación ha instado al órgano ministerial a analizar los posibles efectos de este mismo incumplimiento en el Lote 1, un contrato de red nacional multiservicio de 152,15 millones de euros que Telefónica ya había ganado previamente.
La historia de esta licitación comenzó con la descalificación de MasOrange por no tener inscrito su plan de igualdad al presentar la oferta. Sin embargo, el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) falló a favor de Telefónica en una recurrida anterior.
Telefónica inicialmente había ganado el contrato después de que MasOrange fuera descalificada por no cumplir con los requisitos del contrato, pero la compañía ha expresado su intención de recurrir la decisión del TARC.
La decisión de la Mesa de Contratación también genera preocupación en el sector, especialmente debido a que Telefónica es una empresa con una creciente influencia estatal y que se adjudicó un contrato estratégico como la ciberseguridad. Además, esta licitación sigue siendo un ejemplo del uso de planes de igualdad como arma en las licitaciones para lograr librarse de los competidores.
La Mesa de Contratación ha determinado que la propuesta de Telefónica, junto con la sociedad Govertis, que forma parte del consorcio, no cumplía con los requisitos del contrato. Específicamente, Govertis no tenía un plan de igualdad inscrito en el registro oficial.
La Mesa señala que la ausencia de este plan constituía una causa de prohibición de contratar, según la Ley de Contratos del Sector Público. El acta detalla que esta sociedad del grupo Telefónica figuraba como entidad que integra solvencia técnica de la UTE, por lo que la falta de plan de igualdad afectaba directamente a la aptitud de la oferta.
Este escenario sigue un patrón ya visto en una licitación anterior, donde la descalificación inicial del primer ganador, MasOrange, también se debió a la ausencia del plan de igualdad. La misma causa ha afectado ahora a la propuesta de Telefónica.
La resolución de la Mesa de Contratación ha instado al órgano ministerial a analizar los posibles efectos de este mismo incumplimiento en el Lote 1, un contrato de red nacional multiservicio de 152,15 millones de euros que Telefónica ya había ganado previamente.
La historia de esta licitación comenzó con la descalificación de MasOrange por no tener inscrito su plan de igualdad al presentar la oferta. Sin embargo, el Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) falló a favor de Telefónica en una recurrida anterior.
Telefónica inicialmente había ganado el contrato después de que MasOrange fuera descalificada por no cumplir con los requisitos del contrato, pero la compañía ha expresado su intención de recurrir la decisión del TARC.
La decisión de la Mesa de Contratación también genera preocupación en el sector, especialmente debido a que Telefónica es una empresa con una creciente influencia estatal y que se adjudicó un contrato estratégico como la ciberseguridad. Además, esta licitación sigue siendo un ejemplo del uso de planes de igualdad como arma en las licitaciones para lograr librarse de los competidores.