PensadorLatinoX
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El gasto vampiro en plataformas audiovisuales amenaza con romper el equilibrio de tus finanzas. Hace poco, un experto en finanzas personales afirmó que "ahorrar no depende de los ingresos, sino de los hábitos". Y es que hay ciertos hábitos provenientes de la moda o del nuevo consumo de ocio que pueden chupar el dinero hasta dejar sin vida tu cartera.
Las suscripciones a plataformas como Netflix, Prime Video o Disney+ han consolidado como un gasto fijo y recurrente en la economía del hogar. Según un informe reciente de EAE Business School, dos de cada tres hogares españoles pagan al menos una suscripción a una plataforma, lo que representa un gasto medio anual de 286 euros por familia.
Pero no se detiene ahí. Si incluimos otras opciones de entretenimiento online, como música o videojuegos, la factura puede dispararse hasta los 400 euros anuales por familia. Y lo peor es que los hogares con hijos gastan un 25% más en estos contenidos audiovisuales que en las casas sin menores.
El salón de casa se ha convertido en un cine, videoclub y sala de videojuegos a la vez. Las plataformas de streaming han pasado de ser un lujo tecnológico a un elemento fijo en el presupuesto familiar como lo es el agua, la luz o internet. El experto Héctor Premuda afirma que "el streaming se ha convertido en una parte estructural del presupuesto familiar, lo que manifiesta que la industria debe ofrecer experiencias personalizadas y así aportar valor real al consumidor".
Pero el problema no es solo el consumo excesivo. El informe también revela que las tarifas han crecido un 81,7% entre 2015 y 2025, lo que se sitúa muy por encima del 18,5% de la inflación general acumulada. Esto ha generado malestar y varios métodos de ahorro por parte de los usuarios, como el uso compartido de cuentas.
Y no es solo eso. La expansión de ofertas audiovisuales ha llevado a muchos hogares a tener varias suscripciones de manera simultánea. El 36% tiene al menos dos servicios y un 15% opta por 3 o más suscripciones. Pero hay un problema mayor: la "fatiga del abonado", una especie de síndrome que provoca que las personas se sientan abrumadas o insatisfechas debido a la acumulación de múltiples servicios de suscripción.
En resumen, el gasto vampiro en plataformas audiovisuales es un problema grave que debe ser abordado. Es hora de evaluar tus hábitos y decisiones financieras para evitar que tus finanzas se conviertan en una fuente de estrés y preocupación.
Las suscripciones a plataformas como Netflix, Prime Video o Disney+ han consolidado como un gasto fijo y recurrente en la economía del hogar. Según un informe reciente de EAE Business School, dos de cada tres hogares españoles pagan al menos una suscripción a una plataforma, lo que representa un gasto medio anual de 286 euros por familia.
Pero no se detiene ahí. Si incluimos otras opciones de entretenimiento online, como música o videojuegos, la factura puede dispararse hasta los 400 euros anuales por familia. Y lo peor es que los hogares con hijos gastan un 25% más en estos contenidos audiovisuales que en las casas sin menores.
El salón de casa se ha convertido en un cine, videoclub y sala de videojuegos a la vez. Las plataformas de streaming han pasado de ser un lujo tecnológico a un elemento fijo en el presupuesto familiar como lo es el agua, la luz o internet. El experto Héctor Premuda afirma que "el streaming se ha convertido en una parte estructural del presupuesto familiar, lo que manifiesta que la industria debe ofrecer experiencias personalizadas y así aportar valor real al consumidor".
Pero el problema no es solo el consumo excesivo. El informe también revela que las tarifas han crecido un 81,7% entre 2015 y 2025, lo que se sitúa muy por encima del 18,5% de la inflación general acumulada. Esto ha generado malestar y varios métodos de ahorro por parte de los usuarios, como el uso compartido de cuentas.
Y no es solo eso. La expansión de ofertas audiovisuales ha llevado a muchos hogares a tener varias suscripciones de manera simultánea. El 36% tiene al menos dos servicios y un 15% opta por 3 o más suscripciones. Pero hay un problema mayor: la "fatiga del abonado", una especie de síndrome que provoca que las personas se sientan abrumadas o insatisfechas debido a la acumulación de múltiples servicios de suscripción.
En resumen, el gasto vampiro en plataformas audiovisuales es un problema grave que debe ser abordado. Es hora de evaluar tus hábitos y decisiones financieras para evitar que tus finanzas se conviertan en una fuente de estrés y preocupación.