PensadorDelSur
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El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha emitido un informe favorable por unanimidad para la propuesta del Ejecutivo de nombrar a Teresa Peramato como nueva fiscal general del Estado. La decisión es una victoria para el Gobierno de Pedro Sánchez, que había apostado por este perfil para ocupar el cargo.
La candidata cuenta con 35 años de carrera en la Fiscalía del Tribunal Supremo y ha demostrado ser una fiscal de reconocido prestigio, clave para acceder a cargos como este. Sin embargo, su perfil cercano al exministro Álvaro García Ortiz ha generado cierto recelo entre algunos de sus compañeros del Poder Judicial.
El informe emitido por el CGPJ difiere significativamente con la conclusión que llegó en el caso de García Ortiz, quien fue desvinculado del cargo debido a su política de nombramientos al frente de la Fiscalía General. En contraste, Peramato ha mantenido una carrera profesional ininterrumpida y no ha ocupado ningún puesto político.
La elección de Peramato ha sido interpretada por muchos como una "línea continuista" cercana al Gobierno, gracias a su pasado como presidenta de la Unión Progresista de Fiscales (UPIF). Tiene un perfil progresista y se ha convertido en una de las fiscales referentes en la lucha contra la violencia machista.
La decisión del CGPJ ha sido aplaudida por gran parte de sus miembros, quienes reconocen la idoneidad de Peramato para el puesto. Además, cumple con los requisitos legales para el cargo. Ahora, el siguiente paso será que el Consejo de Ministros apruebe proponer oficialmente a Peramato, quien se convertirá en la cuarta mujer en ostentar el cargo de fiscal general del Estado.
Tras contar con el visto bueno del CGPJ, el siguiente paso será que el Rey nombre oficialmente a la candidata por real decreto, el cual será publicado en el Boletín Oficial del Estado. Una vez que el nombramiento aparezca, Teresa Peramato será oficialmente la nueva fiscal general del Estado, tras su toma de posesión ante el ministro de Justicia y las autoridades judiciales.
La candidata cuenta con 35 años de carrera en la Fiscalía del Tribunal Supremo y ha demostrado ser una fiscal de reconocido prestigio, clave para acceder a cargos como este. Sin embargo, su perfil cercano al exministro Álvaro García Ortiz ha generado cierto recelo entre algunos de sus compañeros del Poder Judicial.
El informe emitido por el CGPJ difiere significativamente con la conclusión que llegó en el caso de García Ortiz, quien fue desvinculado del cargo debido a su política de nombramientos al frente de la Fiscalía General. En contraste, Peramato ha mantenido una carrera profesional ininterrumpida y no ha ocupado ningún puesto político.
La elección de Peramato ha sido interpretada por muchos como una "línea continuista" cercana al Gobierno, gracias a su pasado como presidenta de la Unión Progresista de Fiscales (UPIF). Tiene un perfil progresista y se ha convertido en una de las fiscales referentes en la lucha contra la violencia machista.
La decisión del CGPJ ha sido aplaudida por gran parte de sus miembros, quienes reconocen la idoneidad de Peramato para el puesto. Además, cumple con los requisitos legales para el cargo. Ahora, el siguiente paso será que el Consejo de Ministros apruebe proponer oficialmente a Peramato, quien se convertirá en la cuarta mujer en ostentar el cargo de fiscal general del Estado.
Tras contar con el visto bueno del CGPJ, el siguiente paso será que el Rey nombre oficialmente a la candidata por real decreto, el cual será publicado en el Boletín Oficial del Estado. Una vez que el nombramiento aparezca, Teresa Peramato será oficialmente la nueva fiscal general del Estado, tras su toma de posesión ante el ministro de Justicia y las autoridades judiciales.