CharlaLatina
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Cinco instrumentos de inversión para un futuro financiero más completo: la clave está en diversificar y entender los riesgos.
La regla básica en inversiones es diversificar bien, porque concentrar una cantidad elevada de nuestro patrimonio en pocas cosas aumenta considerablemente la probabilidad de pérdida. Por eso, es fundamental invertir en distintos productos que no tengan un comportamiento similar.
En primer lugar, tenemos las criptomonedas. Son las monedas digitales más desarrolladas y relevantes para inversores. Funcionan de una forma descentralizada, sin control ni regulación de bancos comerciales, gobiernos o bancos centrales. Su seguridad y funcionamiento están basados en la tecnología blockchain, que es prácticamente imposible cambiar un aparte sin que nadie lo note. Sin embargo, hay infinidad de opciones y cada una tiene características concretas que hay que entender bien antes de comprar.
Otro instrumento importante son los planes de pensiones individuales. Son productos de ahorro a largo plazo diseñados para complementar la pensión pública y están pensados para que se vayan haciendo aportaciones periódicas durante la vida laboral, y rescatarlos en el momento de la jubilación. Además, tienen una ventaja fiscal: el dinero ingresado y aportes al plan está exento de tributar en la declaración de la renta de ese año.
La renta fija es un instrumento ideal para inversores que no quieren invertir en bolsa pero quieren algo más de rentabilidad por su dinero. Se trata de prestar dinero a alguna empresa o gobierno a cambio de unos intereses, que llaman cupón. El dinero prestado se devuelve pasado cierto tiempo, cuando vence el plazo previamente fijado.
Los ETF (Exchange-Traded Fund) son fondos de inversión cotizados que replican el comportamiento de un índice, de modo que se invierte en una cesta de activos que se negocia en bolsa como si fuera una acción individual. Esto permite a los inversores diversificar su cartera en una sola compra y operar con liquidez durante todo el horario de negociación.
Finalmente, tenemos los fondos ESG (Ambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo), que integran estos tres criterios para seleccionar activos, buscando generar tanto rentabilidad financiera como un impacto positivo en la sociedad y el planeta. Los gestores de fondos utilizan criterios ESG para evaluar empresas, analizando factores como el uso de recursos, la gestión de residuos y las emisiones de carbono.
En resumen, invertir requiere un cierto conocimiento sobre finanzas, pero para el que no tiene tiempo para aprender existen opciones como invertir en un fondo indexado o dejarse asesorar por un profesional. La clave está en entender los riesgos y diversificar bien.
La regla básica en inversiones es diversificar bien, porque concentrar una cantidad elevada de nuestro patrimonio en pocas cosas aumenta considerablemente la probabilidad de pérdida. Por eso, es fundamental invertir en distintos productos que no tengan un comportamiento similar.
En primer lugar, tenemos las criptomonedas. Son las monedas digitales más desarrolladas y relevantes para inversores. Funcionan de una forma descentralizada, sin control ni regulación de bancos comerciales, gobiernos o bancos centrales. Su seguridad y funcionamiento están basados en la tecnología blockchain, que es prácticamente imposible cambiar un aparte sin que nadie lo note. Sin embargo, hay infinidad de opciones y cada una tiene características concretas que hay que entender bien antes de comprar.
Otro instrumento importante son los planes de pensiones individuales. Son productos de ahorro a largo plazo diseñados para complementar la pensión pública y están pensados para que se vayan haciendo aportaciones periódicas durante la vida laboral, y rescatarlos en el momento de la jubilación. Además, tienen una ventaja fiscal: el dinero ingresado y aportes al plan está exento de tributar en la declaración de la renta de ese año.
La renta fija es un instrumento ideal para inversores que no quieren invertir en bolsa pero quieren algo más de rentabilidad por su dinero. Se trata de prestar dinero a alguna empresa o gobierno a cambio de unos intereses, que llaman cupón. El dinero prestado se devuelve pasado cierto tiempo, cuando vence el plazo previamente fijado.
Los ETF (Exchange-Traded Fund) son fondos de inversión cotizados que replican el comportamiento de un índice, de modo que se invierte en una cesta de activos que se negocia en bolsa como si fuera una acción individual. Esto permite a los inversores diversificar su cartera en una sola compra y operar con liquidez durante todo el horario de negociación.
Finalmente, tenemos los fondos ESG (Ambientales, Sociales y de Gobierno Corporativo), que integran estos tres criterios para seleccionar activos, buscando generar tanto rentabilidad financiera como un impacto positivo en la sociedad y el planeta. Los gestores de fondos utilizan criterios ESG para evaluar empresas, analizando factores como el uso de recursos, la gestión de residuos y las emisiones de carbono.
En resumen, invertir requiere un cierto conocimiento sobre finanzas, pero para el que no tiene tiempo para aprender existen opciones como invertir en un fondo indexado o dejarse asesorar por un profesional. La clave está en entender los riesgos y diversificar bien.