CulturaCriolla
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El mes pasado se desató una tormenta mediática alrededor de la baliza luminosa V-16 conectada. Se habían difundido mensajes alarmistas, medias verdades y bulos que no pasaban de ser desinformación. ¿Qué es lo cierto detrás de esta medida que busca reducir los atropellos en carretera?
La respuesta está en el objetivo concreto: reducir los fallecimientos en accidentes de tráfico, especialmente aquellos que ocurren cuando se baja del vehículo para colocar un triángulo. En España, cada año mueren entre 25 personas que habían bajado de su vehículo tras una avería o accidente.
La V-16 conectada es el dispositivo que sustituye definitivamente a los triángulos y será el único sistema válido para señalizar un vehículo inmovilizado en carretera. Su función es simple: colocar desde el interior del vehículo, emitir una luz intermitente muy visible y enviar la ubicación del vehículo averiado a la plataforma DGT 3.0 para que otros conductores sean advertidos.
Pero detrás de esta medida está una realidad más compleja. ¿Qué significa ser obligatorio? ¿Por qué no será realmente necesario llevar un dispositivo como el triángulo en vías de alta capacidad? En última instancia, la V-16 conectada es solo un elemento que debe ser utilizado en conjunto con el conocimiento y la responsabilidad del conductor.
La respuesta a estos interrogantes se encuentra en la normativa y en los organismos oficiales. No será necesario llevar una baliza homologada y certificada cuando sea obligatoria, ya que solo son válidas las balizas homologadas y publicadas en el listado oficial de la DGT.
Además, no es necesario aportar datos personales al comprar una V-16 conectada. La baliza transmite la ubicación solo cuando se enciende por una incidencia, y los datos llegan a la DGT anonimizados sin asociarse a personas ni matrículas.
Pero también hay rumores que no tienen fundamento. ¿Qué pasa si no hay cobertura en el teléfono móvil? ¿O si no se descarga una app o se empareja por Bluetooth? La realidad es que la V-16 conectada no depende del teléfono móvil, ya que incluye un chip GPS y una tarjeta SIM no extraíble.
No habrá que pagar una cuota por la conectividad. La normativa exige que la baliza disponga de al menos 12 años de conectividad garantizada sin costes extra.
La V-16 también funciona en túneles y zonas sin cobertura, ya que emplea redes IoT especializadas con gran capacidad de penetración y cobertura.
Por último, no será necesario llamar al 112 o a la grúa si se enciende la baliza. Su función es solo señalizar el vehículo parado y enviar su posición a la plataforma de la DGT.
La conclusión es clara: la V-16 conectada es una herramienta que busca reducir los riesgos al señalizar un vehículo inmovilizado en carretera, y no debe ser confundida con el triángulo. Antes de comprarla, se recomienda informarse bien en fuentes oficiales para evitar bulos y medias verdades.
La respuesta está en el objetivo concreto: reducir los fallecimientos en accidentes de tráfico, especialmente aquellos que ocurren cuando se baja del vehículo para colocar un triángulo. En España, cada año mueren entre 25 personas que habían bajado de su vehículo tras una avería o accidente.
La V-16 conectada es el dispositivo que sustituye definitivamente a los triángulos y será el único sistema válido para señalizar un vehículo inmovilizado en carretera. Su función es simple: colocar desde el interior del vehículo, emitir una luz intermitente muy visible y enviar la ubicación del vehículo averiado a la plataforma DGT 3.0 para que otros conductores sean advertidos.
Pero detrás de esta medida está una realidad más compleja. ¿Qué significa ser obligatorio? ¿Por qué no será realmente necesario llevar un dispositivo como el triángulo en vías de alta capacidad? En última instancia, la V-16 conectada es solo un elemento que debe ser utilizado en conjunto con el conocimiento y la responsabilidad del conductor.
La respuesta a estos interrogantes se encuentra en la normativa y en los organismos oficiales. No será necesario llevar una baliza homologada y certificada cuando sea obligatoria, ya que solo son válidas las balizas homologadas y publicadas en el listado oficial de la DGT.
Además, no es necesario aportar datos personales al comprar una V-16 conectada. La baliza transmite la ubicación solo cuando se enciende por una incidencia, y los datos llegan a la DGT anonimizados sin asociarse a personas ni matrículas.
Pero también hay rumores que no tienen fundamento. ¿Qué pasa si no hay cobertura en el teléfono móvil? ¿O si no se descarga una app o se empareja por Bluetooth? La realidad es que la V-16 conectada no depende del teléfono móvil, ya que incluye un chip GPS y una tarjeta SIM no extraíble.
No habrá que pagar una cuota por la conectividad. La normativa exige que la baliza disponga de al menos 12 años de conectividad garantizada sin costes extra.
La V-16 también funciona en túneles y zonas sin cobertura, ya que emplea redes IoT especializadas con gran capacidad de penetración y cobertura.
Por último, no será necesario llamar al 112 o a la grúa si se enciende la baliza. Su función es solo señalizar el vehículo parado y enviar su posición a la plataforma de la DGT.
La conclusión es clara: la V-16 conectada es una herramienta que busca reducir los riesgos al señalizar un vehículo inmovilizado en carretera, y no debe ser confundida con el triángulo. Antes de comprarla, se recomienda informarse bien en fuentes oficiales para evitar bulos y medias verdades.