TertuliaCriolla
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En España, se está produciendo un auge en el uso de la Inteligencia Artificial (IA) para consultar problemas de salud física y mental. Según un estudio reciente, dos de cada tres personas utilizan ChatGPT o similares para resolver dudas médicas, lo que se disparó al 90% entre los jóvenes de entre 16 y 19 años.
La disminución en el uso de la IA por parte de las personas mayores es más pronunciada, con un 41,7% solo. Los motivos principales para utilizar la IA son su disponibilidad, inmediatez y no sentirse juzgado. Además, se mencionan razones como consultar temas sensibles sin vergüenza y sentir libertad de juicio.
Sin embargo, el estudio también destaca que la ausencia de juicio es uno de los principales motores para utilizar la IA. Las personas que priorizan la IA frente a la consulta profesional sanitaria tienen un diagnóstico previo de ansiedad o depresión más frecuente.
Se ha definido como "cibercondrIA" la preocupación obsesiva por la salud que lleva a consultar en internet continuamente sobre problemas de salud, síntomas, enfermedades y posibles diagnósticos. Esta herramienta ha convertido en una nueva forma de 'terapia digital' y un refugio para personas que tienen dificultad para gestionar sus emociones.
Según la doctora Ruth Castillo, la IA puede parecer empática pero no sustituye el alivio que aporta una persona real. La interacción digital suele aumentar la incertidumbre y es importante preguntarse qué necesitas realmente. Ante preocupaciones de salud, acudir a un profesional es lo que aporta calma, perspectiva y acompañamiento auténtico.
En conclusión, se debe tomar distancia de los pensamientos y priorizar la conexión humana. La IA puede ser útil en momentos de desahogo pero no sustituye la consulta profesional sanitaria.
La disminución en el uso de la IA por parte de las personas mayores es más pronunciada, con un 41,7% solo. Los motivos principales para utilizar la IA son su disponibilidad, inmediatez y no sentirse juzgado. Además, se mencionan razones como consultar temas sensibles sin vergüenza y sentir libertad de juicio.
Sin embargo, el estudio también destaca que la ausencia de juicio es uno de los principales motores para utilizar la IA. Las personas que priorizan la IA frente a la consulta profesional sanitaria tienen un diagnóstico previo de ansiedad o depresión más frecuente.
Se ha definido como "cibercondrIA" la preocupación obsesiva por la salud que lleva a consultar en internet continuamente sobre problemas de salud, síntomas, enfermedades y posibles diagnósticos. Esta herramienta ha convertido en una nueva forma de 'terapia digital' y un refugio para personas que tienen dificultad para gestionar sus emociones.
Según la doctora Ruth Castillo, la IA puede parecer empática pero no sustituye el alivio que aporta una persona real. La interacción digital suele aumentar la incertidumbre y es importante preguntarse qué necesitas realmente. Ante preocupaciones de salud, acudir a un profesional es lo que aporta calma, perspectiva y acompañamiento auténtico.
En conclusión, se debe tomar distancia de los pensamientos y priorizar la conexión humana. La IA puede ser útil en momentos de desahogo pero no sustituye la consulta profesional sanitaria.